Francisco Ruiz de Infante

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Restos (del banquete) para un bestiario

La instalación “Restos (del banquete) para un bestiario” estuvo ubicada en la Sala Metrònom de Barcelona en el año 1996, y supuso la culminación del proyecto temático Los lobos (presentado en España, Francia y Suiza desde 1993).

Sillas vacías, mesas con manteles, puertas rotas pero herméticas adornan un espacio teatral donde tres grandes pantallas proyectan inquietantes imágenes de animales que caen sobre sí mismos. La instalación va acompañada del largometraje (92 min) que lleva el título del proyecto [+info], donde no se sabe si la fiesta ha terminado.

El siguiente texto escrito por el propio Ruiz de Infante con motivo de la exposición, resulta un documento revelador, que además de ser parte de la obra, sirve de apoyo para su comprensión:

Ocho párrafos

Francisco Ruiz de Infante

(Barcelona. Sala Metrònom. Del 1 al 26 de febrero 1996)

1. La ausencia es posible cuando el aire está cargado de una presencia que ya no está o cuando todos los elementos han sido preparados para alguien que no llega. Mi trabajo de los últimos tiempos trabaja en líneas que separa estas dos ideas.

2. Posible texto para una exposición:

Cuando ya sólo quedan huesos y los invitados  más íntimos, cuando las luces son más débiles,  cuando las pesadillas son más persistentes, cuando los secretos se hacen más palpables, cuando las mujeres son más suaves, cuando los silencios se hacen más largos; más soportables.

Cuando las mesas están más sucias, cuando los perros hacen menos ruido, cuando los pequeños animales se atreven, cuando la memoria se acuerda, cuando sale el licor prohibido, cuando el aire caliente se mezcla con la ventana abierta, cuando el ruido en la jaula se interrumpe, cuando los pies se descalzan…

Cuando las migas se endurecen, cuando el humo se enfría para impregnarse del sudor ya seco, cuando se hace necesario el jersey de lana, cuando lo sabroso vuelve a la boca con gustos rancios y cuando todo se termina, cuando todo empieza una proyección se infinito desorden…

RESTOS (del banquete) PARA UN BESTIARIO
una exposición escenográfica de Francisco Ruiz de Infante

3. Esta exposición en la que me he lanzado con la colaboración de Metrônom, supone un paso importante de cara a la culminación del proyecto temático plástico y audiovisual “Los Lobos” (en el cual llevo trabajando desde 1993 y que ha venido viéndose en las diferentes edades de construcción) en los distintos lugares de España, Francia y Suiza.

Cada nuevo elemento (cada nueva exposición, cada nuevo vídeo, cada nuevo texto, cada nuevo socio) de este proyecto conjunto, intenta aproximarse a temas turbios…Todo se construye alrededor de un infinito e inalcanzable miedo producido al aceptar sistemas (en los procesos de aprendizaje) para el conocimiento de la crueldad y el frío*.

*Únicos antídotos eficaces contra el miedo a la violencia de nuestra época.

4. Para ello me he ido construyendo algunas palabras ligadas a ideas de gran evidencia pero cargadas de matices turbios.

Poco a poco y sin darme cuenta mi trabajo siempre blanco (desde mi anterior proyecto temático “Centro de Tránsito Para Adolescentes” 1990-1993) se ha ido cargando de eclipses; de habitaciones cerradas y oscuras, de sonidos estridentes, de extrañas máquinas productoras de imágenes inquietantes, de puertas rotas herméticas, de sillas vacías que poco a poco van creciendo para acercarse a la electrocución…

5. Inocencia, Paraísos Perdidos, Mitologías Infantiles, Héroes Adultos, Muerte Romántica…Corrupción, Mundos-a-someter, Crueldades Infantiles, Vampiros, Violencia Gratuita…

6. Poco a poco las ausencias se hacen más recientes (alguien ha estado aquí, alguien va a volver, alguien va a venir). ¿Quién es ese alguien?

“RESTOS (del banquete) PARA UN BESTIARIO”, no responderá no mostrará la cara oscura y animal de las aprendizajes inquietantes, pero sí intentará señalar algunas huellas confusas. El sonido de una respiración violenta no es fácil de recrear sin caer en la parálisis. Es suficiente levantar una piedra para sentir la crueldad de la seducción de este tiempo que nos ha tacado vivir: un tiempo que se dedica a mofarse de heroicas heridas y buenas intenciones.

“RESTO (del banquete) PARA UN BESTIARIO” intentará crear indicios para un espectáculo de desorden, aceptando abiertamente la pesadilla de lagunas leyes de supervivencia marcadas con el signo de los lobos.

Aquí todas las patas blancas están sucias de harina.

7. INDICIOS PARA UNA DESCRIPCIÓN

-Un gran espacio oscuro. Un lugar de representación. Teatro, cine o sala de operaciones, la sala Metrònom será utilizada como plató para la presentación desordenada de algunas pesadillas.

-Los retos del banquete. Mesas sillas humedades de agua, leche, gasolina y vino. Luces intermitentes. Cadáveres no enterrados, elementos para la creación de jaulas, alambre electrificado, caballos mitológicos en desesperadas carreraas sin sentido.

Ángeles eclipsados, signos de decadencia. Tras grandes pantallas para la proyección de lo nocturno. Todo en tono de enigmático discurso de bienvenida. Desorden meticuloso para una dispersión alucinatoria.

-Cientos de sillas para el espectáculo Puertas y ventanas cerradas. ¿La fiesta va a comenzar? ¿La fiesta ha terminado? ¿Cuáles son las sorpresas? La vajilla siempre lista y los manteles listos para ser transformados en pantallas de un mal sueño.

-Migas de vídeo, estructuras teatrales, fotografías obsesivas, objetos enigmáticos… indicios y restos como estrategias enfermizas para hablar de un mismo tema: el tiempo de las catástrofes no parece haber llegado a su fin. Las corazas para soportar tanto horror deben ser ligeras, residentes, desmontables y portátiles como los muros antibalas de las ciudades sitiadas.

-Quisiera acumular elementos para un paseo lento dentro del espacio expositivo. Quisiera que la nave del mercado de especias ultramarinas (antigua función del edificio en el que se asienta la sala Metrònom) pudiera una vez más cargarse de olores para el viaje.

8. Conjuntamente a la exposición e íntimamente ligada a ella, será estrenado el vídeo que lleva el título conjunto del proyecto temático: “LOS LOBOS”.

Este supone mi último y más ambicioso trabajo monacal – supone el intento de crear un discurso narrativo en torno a un mundo oscuro (siempre en desorden) que es el eje temático de mis últimas realizaciones (entre la profunda inquietud y la fascinación por la violencia)…

Con este cara a cara (que permite la estructura de la sala Metrònom) entre mi trabajo en vídeo y mi trabajo plástico, pienso que desde un punto de vista formal , podrá entenderse el íntimo contacto que pretendo establecer entre un modo de expresión audiovisual marcado por el tiempo horizontal (en este caso extenso, ya que se trata de un trabajo de una hora y media) y el modo de expresión de tiempos verticales y espacios reales que puede crear la realización de una instalación audiovisual.

Los flirteos de ficción que realizo en vídeo, podrán ser enfrentados al propósito de construir referencias físicas en mi manera de entender la concepción del espacio expositivo. Así, espero que una vez más sea el propio espectador el que se pierda, guíe y ordene.