Obra

Antoni Abad comenzó su carrera artística en el campo de la pintura y el dibujo [+info], pero pronto quedó patente que sus creaciones huían de la bidimensionalidad propia de estas disciplinas. Así, no extrañó que su obra evolucionara hacia el campo de la escultura [+info]. Fue uno de los primeros artistas españoles en utilizar los medios audiovisuales [+info], con obras como Medidas menores [+info], creada en 1994 o Últimos deseos [+info], de 1995. Asimismo, es uno de los pioneros en el uso las nuevas tecnologías de la información y la comunicación como medio de expresión artística [+info].

Sigue una metodología muy precisa antes de abordar cualquier proyecto. En primer lugar, realiza un esquema con la idea que tiene, en el que se reflejen todas sus posibles variaciones. A partir de él, plasma la idea en un posible borrador mediante dibujos y maquetas, antes de acometer la elaboración final de la obra. Antoni Abad emplea animales en algunas de sus creaciones, como metáfora del ser humano y de la sociedad moderna en la que vivimos, igual que lo hizo Franz Kafka en sus narraciones. Las series Errata [+info], Ciencias naturales [+info] y Love story [+info] están protagonizadas por ratas, mientras que Z [+info] o Ego [+info] tienen a las moscas como actrices principales.

En 1996, a raíz de una invitación de Roc Parés para participar en la plataforma "MACBA en línea", impulsada por la Universitat Pompeu Fabra y el MACBA, Abad realiza Sísifo [+info], una videoinstalación que reinterpreta el mito clásico y que, además, se desdobla en una nueva versión para la web. Será su primera incursión dentro de Internet. En 1997 lleva a cabo otra videoinstalación, titulada Ciencias naturales [+info], que investiga sobre las reacciones de empatía y repulsión de los usuarios.

A partir de ese momento Antoni Abad centra la mayor parte de su actividad en el medio digital, realizando propuestas tan emblemáticas como Z (2001-2003) [+info], obra que anticipa el uso de las redes sociales, en la que los participantes se interrelacionan entre sí mediante la descarga en sus computadoras de una mosca virtual que permite la interacción colectiva y simultánea.

Los nuevos medios digitales ampliaron las posibilidades de participación del público. Los usuarios, como Abad prefiere referirse a los espectadores, tienen que caminar entre las ratas que se proyectan en el suelo de la videoinstalación Ciencias naturales [+info], o ve frustrados sus intentos de eliminar la mosca que se pasea por su pantalla en Z [+info].

Partiendo de las investigaciones anteriormente señaladas, megafone.net [+info] es un proyecto pionero en la exploración de otros posibles usos sociales y comunicativos para las tecnologías telefónicas móviles, cuyo uso se extendió a finales del siglo pasado. El proyecto megafone.net [+info], creado en 2004, mantuvo su actividad hasta el año 2014.

En esta misma línea se desarrolla su siguiente trabajo, Blind.Wiki [+info], durante los años 2014 y 2015. Un grupo de personas con diversidad visual fueron los protagonistas de este proyecto. Por medio de una aplicación móvil, los participantes en el proyecto se encargaron de registrar y colgar en la nube, por geolocalización, los sonidos que percibían cuando se desplazaban por sus ciudades.

Pintura y dibujo

Antoni Abad inició su carrera artística a finales de los años 70 en el campo de la pintura y el dibujo. Pero sus creaciones siempre buscaban el volumen, querían salir de los muros y abarcar cada vez más espacio.

Vegetació, 1980. Lápiz sobre papel, 50 x 65 cm.

Las primeras obras pictóricas del artista se caracterizaban por el uso de todas las tonalidades que encontraba en el mercado, con lo cual su combinación resultaba muy complicada. Finalmente, decidió limitarse al rojo, negro y blanco, y comenzó a emplear en algunas de sus creaciones tubos de plástico.

Vegetació, 1980. Lápiz y tinta sobre papel, 100 x 130 cm.Vegetació, 1982. Plástico y acrílico sobre madera, 100 x 60 cm.

Escoubidous fue la primera obra que estaba situada en el espacio en lugar de la pared, en una primera aproximación al mundo de la escultura [+info]. Las Pintures trenades (Pinturas trenzadas) que realizó a principios de los años 80 hacían que el lienzo se separase de las paredes de las salas de exposición. En la siguiente serie que realizó, cambió el bastidor tradicional por la gomaespuma, lo que le sirvió para darse cuenta de que podía voltear la obra, y contemplarla desde diferentes puntos de vista.

Escoubidous, 1982. Plástico trenzado (6), 200 x 11 x 11 cm.Pintura trenada, 1983. Acrílico sobre tela, 170 x 60 x 40 cm.

Escultura

El paso a la escultura fue algo natural en la obra de Antoni Abad. Después de un tímido acercamiento al volumen en 1983, con Pintures trenades [+info], se puede considerar que sus primeras esculturas, creadas en un material efímero como la gomaespuma, se inspiraron en las posibilidades que ofrecía este material, después de haberlo utilizado como bastidor para algunas de sus pinturas.

Empleaba para construir sus esculturas materiales industriales que le ofrecían múltiples combinaciones, como la gomaespuma, el mecalux, las cintas métricas de madera plegables o las sillas, también plegables.

La obra de Antoni Abad está impregnada de un alto componente narrativo. El proceso creativo es fundamental para él, y documenta los diferentes momentos en la creación de una obra. Es frecuente que acompañe sus esculturas de fotografías o vídeos en los que el espectador puede ver los pasos que el artista ha seguido hasta lograr el resultado que se está contemplando. Otra de las funciones de este material audiovisual, que acaba desligándose de la obra hasta cobrar entidad propia, es mostrarnos las diferentes “posibilidades de uso” de estas obras.

Eligió un material tan maleable como la gomaespuma para construir sus primeras esculturas. Una vez había elegido la pieza a partir de la cual iba a trabajar, procedía a cortarle segmentos geométricos hasta llegar a darle la forma deseada. En contadas ocasiones el artista se deshace de los elementos recortados. Estas fracciones de la obra principal pueden volver a ocupar el espacio que tenían antes de empezar a trabajar la pieza original. Gracias a la flexibilidad del material, los recortes permiten crear diferentes composiciones a partir de la misma obra.

Sin embargo, Antoni Abad no olvidó la pintura [+info], que emplea para dar color a las esculturas en gomaespuma. A pesar de que en un primer momento utilizaba para ello diferentes tonalidades, pronto se dio cuenta de que la variedad cromática no dejaba apreciar la forma de las obras. Por ello, decidió emplear solamente el azul para pintar sus esculturas, y resaltar de esta manera la estructura de las esculturas.

La gomaespuma dio paso a l uso de otro material industrial, más duradero pero que le ofrecía numerosas posibilidades escultóricas: el mecalux, piezas metálicas perforadas de diferente tamaño que se empleaban como sistema de almacenamiento en la industria. Estas estructuras le servían a Abad para establecer una regla, un patrón métrico en sus esculturas. La idea de la medida estaba muy presente en sus creaciones.

Según afirmaba el propio artista en una entrevista que concedió a Glòria Picazo, “ésta era la forma más rápida de dibujar una forma en el espacio. Es sencillo, nada más hay que decidir las dimensiones, cortar y atornillar. El volumen aparece rápidamente en el espacio”. El fin inicial que perseguía con este nuevo material no distaba del anterior, ya que también creaba piezas dinámicas, que se podían separar en diferentes formas geométricas, pero permitiendo siempre volver a la figura inicial.

Pronto comenzó a los mecanos se unieron otros materiales industriales, como ruedas, cintas métricas o sillas plegables, creando obras de gran flexibilidad que permitiesen al visitante manipularlas. Creador y espectadores veían sus roles invertidos, convirtiéndose el artista en visitante, y el visitante en artista.

Videoarte y videoinstalaciones

A partir de una estancia de seis meses en el Banff Centre for Arts de Canadá [+info], entre 1993 y 1994, Antoni Abad comenzó una nueva etapa de creación, centrándose en las posibilidades que le ofrecía el arte electrónico. Ya en sus esculturas [+info] mostraba un interés por la narración. No nos presentaba sus trabajos como elementos estáticos, sino que se valía de fotografías, bocetos y maquetas para explicarnos el proceso creativo que había seguido en la elaboración de la obra. Por eso, este nuevo paso en su trayectoria llegó de forma casi natural. Sus videoinstalaciones se caracterizan por su flexibilidad para adaptarse a diferentes lugares expositivos.

Medidas menores (1994)

Medidas menores, 1994. Videoinstalación.La idea de las medidas y los patrones ya estaba presente en las esculturas con mecalux [+info] de Antoni Abad. Cuando llegó a Canadá, fue consciente de que allí no empleaban el sistema métrico decimal como unidad de referencia, sino el sistema imperial. El uso de medidas como la pulgada o el pie le pareció muy atractivo, ya que se acercaba a la medida del cuerpo humano. Profundizando en estas cuestiones, cambió el sistema métrico decimal por su propio cuerpo como unidad de medida.

En el caso de Medidas menores es el palmo del artista, pero de un tamaño mucho mayor que el real, el que mide una y otra vez, en un bucle continuo, el muro de la sala donde está expuesta la obra. No se da prisa por cumplir la tarea, con lo que nos hace plantearnos la separación de la medición del espacio y la medición del tiempo.

Últimos deseos (1995)

Últimos deseos, 1995. Videoinstalación.Últimos deseos consiste en una secuencia de vídeo, editada en bucle y proyectada en plano cenital, que muestra el cuerpo desnudo de un funambulista haciendo equilibrios, avanzando y retrocediendo titubeante sobre “la cuerda floja”. Esta videoinstalación está inspirada en la idea de Antoni Abad de emplear los pies como unidad de medida, siguiendo con la idea iniciada en Medidas menores (1994) [+info] de usar su cuerpo para medir la realidad.

Por encima de nuestras cabezas se proyecta la imagen de una posible caída, en un discurso sobre la fragilidad y la vulnerabilidad humanas, sobre la conciencia de que en la vida no existen asideros y redes de seguridad y sobre la soledad del hombre ante los peligros del mundo. En ese ir y venir vacilante del funámbulo, el artista también expresa la incertidumbre del deseo, que puede servir como metáfora de la condición humana.

Sísifo (1995)

Esta obra de Antoni Abad, creada en 1995, está basada en el mito de Sísifo, recogido en la Odisea. Homero nos cuenta que Sísifo urdió diversas tretas para huir de la muerte. Le ordenó a su mujer que a su muerte no ofreciera ningún sacrificio en su honor. Cuando Sísifo descendió a los infiernos, convenció a Hades para que le dejase volver a la vida a instar a su mujer a que cumpliese con las obligaciones establecidas. Sin embargo, cuando volvió al mundo de los vivos, se negó a regresar al infierno, por lo que Hades tuvo que volver a llevárselo.

Sísifo fue castigado en el infierno a subir una piedra hasta lo alto de una montaña. Cada día, la piedra rodaba ladera abajo justo cuando estaba a punto de alcanzar la cima, y Sísifo se veía obligado día tras día a empezar de nuevo el camino, encerrado en una situación de la que no podía salir. En una primera incursión de Abad en el mundo del net.art [+info], este proyecto tuvo una versión en línea un año más tarde, valiéndose de dos servidores. Uno de ellos estaba en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona y el otro en el punto de la tierra opuesto, en el Museo de Wellington, en Nueva Zelanda. Al acceder a la página web de este proyecto [+info], todavía operativa, tenemos dos opciones, pulsar en Europa o en Oceanía.

Dependiendo de la que elijamos, se nos abre en una ventana nueva la imagen de un hombre tirando de una cuerda. Si a continuación elegimos la otra opción, se nos muestra el mismo hombre, tirando de la cuerda en sentido contrario, de forma que, al contraponer ambas ventanas, podemos ver a los hombres tirando de la cuerda, simétricos, como si estuviesen enfrentándose a un espejo.

Sísifo, 1995.Sísifo, 1995.Sísifo, 1995.

Errata (1996)

Errata es el primer vídeo de una trilogía, continuada por Ciencias naturales [+info] y Love story [+info]. Los tres están protagonizados por ratas, que, según el artista, conforman “una sociedad paralela que vive un metro más abajo y sirve de metáfora de nosotros mismos, de nuestra propia miseria”. A Antoni Abad se le ocurrió crear esta serie después de haber encontrado una rata en el fregadero de su apartamento, cuando no estaba pasando por un buen momento personal. Al investigar sobre estos animales con intención de deshacerse de ella, llegó a la conclusión de que tenían muchas similitudes con nuestra sociedad.

En esta videoinstalación se pueden ver a unas ratas en diversas fases del cortejo sexual: persiguiéndose primero, besándose después, para finalizar copulando. Según comenta el artista, con las imágenes en las que las ratas se están besando quiso transmitir una imagen tierna de estos animales, que generalmente no despiertan simpatías entre la gente.

Antoni Abad. Errata (1996). Videoinstalación.

Ciencias naturales (1997)

Ciencias naturales, de 1997, es un título irónico, ya que aborda la convivencia con un animal -la rata urbana- que supone una inversión de lo que relacionamos con natural: pureza, higiene, belleza, en contraste con la artificialidad e impureza de lo cultural. Sin embargo, aunque próxima al ser humano, la rata común es tan "natural" como un águila o un oso polar.

Ciencias naturales consiste en una proyección en bucle sobre el suelo de la sala, en una habitación con las paredes pintadas de negro en la que el espectador, sin referencias visuales, se siente desorientado al penetrar. La desorientación se convierte en alarma, sobresalto y asco cuando entre sus pies ve corretear a las ratas y escucha sus característicos chillidos agudos. La deleitación estética ante la obra de arte -el "buen sillón" de Matisse- se ha tornado en una experiencia desasosegante, que nos enfrenta a un subsuelo, a las alcantarillas de la zoología y el arte.

Ciencias naturales, 1997.

Love story (1998)

Love story es el último vídeo de la serie que Antoni Abad inició con Errata [+info] y Ciencias naturales [+info]. En él podemos ver una tarta de fresa, con forma de corazón, en la que está escrita la palabra “Love” y un grupo de ratas. Los animales, al revés de lo que podríamos pensar, no se están comiendo toda la tarta, sino sólo la palabra “Love”. El artista, al comentar esta obra, afirmaba que “el amor desaparece, pero permanece el corazón”.

Antoni Abad. Love story (1998). VideoAntoni Abad. Love story (1998). Video

 

Merde (2002)

En esta proyección de Antoni Abad, una mano pinta con espray rojo, sobre fondo negro, la palabra “MERDE”, en francés, en un bucle de 20 minutos de duración. El artista ha expuesto otras versiones de la obra con la palabra escrita en diferentes idiomas: “KAKA”, “SCHEIßE”. “MIERDA” o “SHIT”.

Antoni Abad. Merde (2002). Video.

Arte electrónico y net.art

Antoni Abad ha sido uno de los pioneros en experimentar con el net.art en España. Así, no podemos obviar su videoinstalación Sísifo (1995) [+info] que tuvo una continuación en formato en línea . Ya a finales del siglo XX realiza varios proyectos desarrollados en soportes informáticos, como son Ego [+info], 1.000.000 [+info] o Punto de vista (1999).

Con algunas de sus obras se adelantó al concepto de las redes sociales y la web 2.0. Así, el proyecto Z [+info], por ejemplo, actuaba como un virus benigno que mostraba a una mosca en el escritorio del ordenador. Los usuarios que se instalaba el programa pasaban a formar parte de una comunidad que se podía comunicar entre sí. Con su siguiente proyecto, Megafone.net [+info], desarrollado entre 2004 y 2014, el artista dio voz a diferentes colectivos desfavorecidos de ciudades a lo largo y ancho del planeta. Abad continuó su obra en esta misma línea, con el proyecto Blind.Wiki [+info], centrado en esta ocasión en personas con diversidad visual.

Ego (1999)

Ego es una proyección de un  programa informático, protagonizado esta vez por moscas. Antoni Abad reflexiona sobre el egoísmo mediante un enjambre de moscas que se mueve por la pantalla. Al pasar por ciertas líneas invisibles, las moscas quedan atrapadas y dejan de moverse. A medida que avanza el tiempo, vemos que están formando la palabra “YO”. Tan pronto como han acabado, se dispersan de nuevo y el proceso vuelve a empezar, en un bucle continuo. Cabe destacar la importancia de que esta obra fuese un programa informático y no un vídeo, ya que las moscas se pasean por la pantalla de forma aleatoria, de forma diferente en cada secuencia, por lo que no era posible desarrollar la obra mediante un vídeo. El artista desarrolló versiones de la obra en diferentes idiomas.

Antoni Abad. Ego (1999). Proyección de programa informático. Galería Olivia Arauna.

1.000.000 (1999)

La obra de Antoni Abad 1.000.000 fue un encargo de la revista “La ruta del sentido” [+info] , que en su número 4 iba a realizar un monográfico sobre el sexo. Para abordar la tarea, el artista comenzó a investigar sobre cómo se trataba el erotismo y el sexo en internet, y llegó a la conclusión de que habitualmente se ofrecía un gancho de forma gratuita, para pasar enseguida a cobrar si se quería disfrutar del “producto” completo.

A partir de esta idea, realizó una intervención en la que remitía a los lectores de la revista a una página web, en la que él daría cariño de forma gratuita. Así, a los visitantes de la web se les abrían un total de 1.000.000 de ventanas emergentes con la imagen de una boca dando un beso.

1.000.000 se presentó en Arco en 1999, donde obtuvo el premio Arco Electrónico. Además, fue la primera obra de net.art vendida en España, ya que la Fundación Sanitas la adquirió para pasar a formar parte de su colección.

Antoni Abad. 1.000.000 (1999)

Z (2001-2003)

Esta serie del artista Antoni Abad, protagonizada de nuevo por moscas, tiene diversas versiones, algunas en formato analógico y otras en digital. La primera obra de la serie se enmarcó dentro de la exposición colectiva Dobles vides, celebrada en diferentes museos municipales de Barcelona. La instalación estaba compuesta por una mosca proyectada en los muros de una de las salas de exposición del Museo de Zoología de Barcelona, mientras unos altavoces emitían el zumbido característico de las moscas. De esta forma, se dotaba de vida a una sala poblada por animales disecados.

Antoni Abad (2001-2003) Z.exeZexe fue un trabajo on-line presentado en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona, en el centro francés Le Fresnoy, y en el Museum of Modern Art - MOMA de Nueva York.

Estaba concebido como un virus benigno. Los usuarios instalaban en sus ordenadores un programa que hacía que una mosca virtual se pasease por su escritorio, pasando a formar parte de una comunidad virtual. Ofrecía una sección de configuración en la que modificar el aspecto de la mosca, para crear ejemplares diferentes, que a su vez podían compartir con otros usuarios. Los miembros del grupo se podían comunicar con otros usuarios, que a su vez tendrían una mosca instalada en su ordenador. Esta obra supuso una anticipación de las redes sociales que se popularizarían años después en el mundo de Internet.

Antoni Abad explica así, en la página web del MACBA el proyecto:

“Z es una mosca freeware con modelos de comportamiento variables. Cada mosca es genéticamente única y sólo vive cuando el pc donde habita está on-line. Concebida como un individuo miembro de un enjambre virtual, Z pretende expandirse por Internet a través del libre intercambio entre usuarios. Los individuos se comunican a través del canal Z según distintos criterios: zona horaria, moscas on-line, gráfico de evolución de la comunidad, árbol genealógico del enjambre, lengua, etc. Los usuarios de Z pueden manipular el comportamiento y la morfología de su mosca en el Z.lab, el laboratorio genético. Los mutantes resultantes pueden ser intercambiados a través del canal Z. El objetivo de Z es la creación de una red de comunicación distribuida, independiente de cualquier servidor central.”

Este proyecto pretendía invadir no sólo las redes digitales de los centros, sino también las analógicas. Para ello se crearon unas pegatinas con la imagen de una mosca, con las que se llevaron a cabo diferentes acciones. Algunas de estas moscas se pegaron en las monedas que salían del museo, otras en cartas o incluso en algunos de los suplementos semanales que se repartían con los periódicos.

Pegatinas del proyecto Z.exe

megafone.net (2004-2014)

A finales de 2002 Antoni Abad se encontró, navegando por Internet, la primera generación de teléfonos móviles que tenían dos elementos cruciales para el artista: una cámara integrada y acceso a internet. El artista fue consciente de que estas dos características convertían a los móviles en una herramienta muy poderosa con la que realizar fotos y grabaciones de vídeo, añadirles textos y hacerlas disponibles a todo el mundo a través de la red.

Al darse cuenta de la revolución que este hecho iba a suponer en las comunicaciones a nivel global, le sirvió de inspiración para poner en marcha su siguiente trabajo, Canal, que se convirtió en el proyecto megafone.net [+info]. Con él, Abad pretendía acercar los avances de las tecnologías de la comunicación a colectivos discriminados, que despiertan algún tipo de prejuicio en la sociedad, y “que no siempre tienen la voz debida en los medios de comunicación”.

Dentro de este proyecto, trabajó con un total de 11 colectivos, entre los que encontramos grupos tan variados como taxistas de México, gitanos de Lleida y de León, prostitutas de Madrid, discapacitados de Barcelona y Ginebra, emigrantes nicaragüenses en Costa Rica, Motoboys” de São Paulo o jóvenes refugiados saharauis en Tinduf [+info]. Dotó a miembros de las comunidades elegidas con un teléfono móvil de última generación, para que registrasen mediante fotografías, vídeos o simplemente sonido, todo aquello que les pareciese interesante y reflejase su forma de vida, sus ilusiones y problemas diarios.

Mediante un mensaje multimedia, los participantes en este proyecto podían enviar todo lo que grabasen a una página web [+info] programada por Eugenio Tisselli, donde quedaban accesibles al público en general. Este sitio web se convirtió en una plataforma desde la que los miembros de la comunidad podían “explicar su realidad e interactuar con los receptores por medio de los foros”.

El proyecto megafone.net se desarrolló entre los años 2004 y 2014, por lo que no solo corrió paralelo a las transformaciones puramente técnicas de la telefonía móvil, sino que también fue interpelando realidades culturales muy diversas y contextos económicos y políticos variados. Todo ello convirtió el proyecto en un verdadero observatorio de experiencias y posicionamientos sobre la voz de la comunidad y sus distintas problemáticas.

Antoni Abad. Megafone.net. Página web.

Blind.Wiki (2014- )

Antoni Abad. Blind.wiki (2014- ). Logotipo.El proyecto Blind.Wiki [+info] dio comienzo en 2014, coincidiendo con una estancia de Antoni Abad en la Real Academia de España en Roma [+info]. Continuando con la idea del su proyecto megafone.net [+info], en esta ocasión dio voz a personas con dificultades de visión. Creó una comunidad mundial en la que las personas participantes podían grabar con sus teléfonos móviles los sonidos que les llegaban en sus desplazamientos habituales, tanto aquéllos que daban cuenta de las barreras arquitectónicas con las que los participantes se podían encontrar, como audios de anécdotas o cosas curiosas que les pareciese conveniente registrar. Por medio de una aplicación, estos sonidos quedaban registrados en la nube mediante geolocalización, dibujando de esta forma un mapa de sonidos de una ciudad determinada.

Este proyecto va más allá de la mera expresión artística, ya que la comunidad de Blind.wiki se puede beneficiar de las experiencias de otros usuarios en sus desplazamientos por lugares no habituales. Como afirma el propio artista en la página web del proyecto, con esta iniciativa pretende “despertar la conciencia de la sociedad sobre el paisaje urbano tal como lo perciben las personas con pérdida visual”.

Esta obra se ha llevado a diferentes lugares, como en el Instituto Cervantes Sydney (Australia) [+info] en 2015, en la Bienal de Berlín (Alemania) [+info], en Wrocław (Polonia), en el marco de la ciudadanía cultural europea en 2016, y en la Bienal de Venecia (Italia) [+info], en 2017.

Antoni Abad. Blind.wiki (2014- ). Página web del proyecto.