Álava: escenario artístico a través de la historia

Siete cuadrillas hacen Álava una. Zazpi talde Araba bat.

Desde principios del siglo XVI, el territorio alavés se ha dividido en una serie de comarcas denominadas cuadrillas. Son instituciones históricas que se crearon para desarrollar funciones fiscales y administrativas y que han perdurado hasta nuestros días. En la actualidad, las Cuadrillas Alavesas son siete: Vitoria, Ayala, Laguardia-Rioja Alavesa, Salvatierra, Zuia, Añana y Campezo-Montaña Alavesa. Partiendo de esta división geográfica, veremos cómo cada una de estas siete comarcas, ha sido fuente de inspiración y escenario artístico a través de la historia.

Cuadrillas de Álava - Arabako Kuadrillak

 

Cuadrilla de Vitoria

Comenzaremos a desarrollar el tema partiendo de la fundación de la capital de Álava, Vitoria-Gasteiz, y su constante crecimiento urbano y arquitectónico, convertida en escenario de  acontecimientos históricos y plagada de rincones que dieron y dan lugar a la creación artística. Vitoria-Gasteiz se ubica en la cuadrilla que lleva su nombre, la más pequeña de todas, pero la que concentra la mayor parte de la población. Situada en el centro de la llanada alavesa, alberga además otros municipios que también han sido representados en el arte.

 

 

La ciudad medieval y moderna

En 1181 Sancho el Sabio de Navarra funda la nueva Victoria sobre la colina donde se ubicaba la aldea de Gasteiz, en una buena situación geográfica al centro de la Llanada y en un cruce de caminos hacia Vizcaya, Guipúzcoa y Francia.

Pronto se comenzó a desarrollar un urbanismo perfectamente planificado, gracias a su planta ovalada, propia de las villas medievales alavesas. Constaba de una calle mayor central, la calle de Santa María, flanqueada, al oeste, por la actual calle Fray Zacarías, y al este por la calle de las Escuelas, uniéndose las tres en los extremos. El conjunto quedaba cerrado por las murallas o Cercas Altas, y en los extremos se alzaban las iglesias-fortaleza de Santa María, al norte, y San Vicente, al Sur.

En 1202 un incendio asoló la villa, y Alfonso VIII de Castilla aprovechó para hacer la primera ampliación por la ladera oeste, añadiendo las calles de la Correría, Zapatería y Herrería, cortadas por los cantones de San Roque, San Pedro (actual cantón de la Soledad), Aldave (Carnicerías) y Portal Oscuro, cerrándose todo por unas nuevas murallas, las Cercas Bajas. Sobre la muralla se alzó, a mediados del siglo XIII, la iglesia de San Pedro. Extramuros se erigían los dos principales conventos de la ciudad, el de San Francisco, al sur, y el de Santo Domingo, al noroeste.

Una nueva ampliación, motivada por la prosperidad de la villa, fue realizada en este ocasión por el rey Alfonso X de Castilla, que extendió la ciudad hacia el este, con las calles de la Cuchillería, Pintorería y Judería (actual calle de Nueva Dentro), con sus cantones transversales de Urbina, San Ildefonso y del Hospicio. Se construyó la iglesia de San Ildefonso, y fuera de la ciudad, al sur, quedó un espacio dedicado a mercado público, la actual plaza de la Virgen Blanca.

De esta manera quedaba configurada la planta de la Vitoria medieval y moderna, con su característica forma almendrada, en cuya parte más alta se asentaban los nobles y los clérigos, en las laderas los mercaderes y artesanos, y los judíos en la calle de la Judería

Plano de Vitoria en 1181.Plano de Vitoria en 1202.Plano de Vitoria en 1256.

Durante los siglos XIV y XV, nuevas familias de nobles se asentaron en la ciudad, y construyeron casas fortificadas y torres como la del Cordón, la torre de los Anda, la torre de doña Ochanda o la torre de los Iruña. Un nuevo crecimiento económico y poblacional hizo posible la construcción del nuevo edificio de San Vicente y las reformas de San Pedro y San Miguel.

Durante el siglo XVI, en pleno Renacimiento, se construyeron palacios al estilo italiano como el de Escoriaza-Esquível, el palacio de Bendaña o de Arrieta Maestu, el palacio de Salinas o de Villa Suso, el palacio de Aguirre-Zuazo o de Montehermoso y el de Alava-Esquível. Además, se edificaron el convento de Santa Cruz y el hospital de Santa María para refugio de pobres. A inicios del siglo siguiente comenzaron las obras del convento de Santa Clara y el de San Antonio.

La riqueza urbanística y arquitectónica del núcleo medieval ha sido motivo suficiente para convertirlo en uno de los lugares más representados de Vitoria a través de las diferentes disciplinas artísticas. Las primeras imágenes que encontramos de estos rincones han llegado a nuestros días gracias a las revistas y los libros de viajes donde se publicaban estampas de lugares pintorescos de todo el mundo.

Entre los grabados más antiguos que se conocen de Vitoria, tenemos un dibujo de la ciudad realizado por Benito Casas en 1838 basado en otro de Julio Caro Baroja fechado entre 1764 y 1781. También una vista del desaparecido convento de Santo Domingo y la catedral de Santa María, dibujado por Salneuve y grabado por Le Camus, impreso en 1824.

En la Revista pintoresca de las provincias vascongadas, de Julio Lambla y publicada en la imprenta y libreria de Adolfo Depont, en Bilbao, aparecen grabados del Hospital de Vitoria, la iglesia de Santa María y la Plaza del Machete en el año 1846

El pintor riojano Juan Ángel Sáez (1811-1873), vivió unos años en Madrid y en la década de 1840 se trasladó a Vitoria. Allí representó un conjunto de vistas urbanas incidiendo en los rincones y edificios  antiguos más emblemáticos de la ciudad, en un estilo de pintura académica propia del romanticismo costumbrista, donde siempre está presente la figura humana. En 1854 realizó Entrada por el Portal del Rey, una de las entradas a la ciudad que existía desde el siglo XIII, donde se aprecia el convento de San Francisco. Vista de la Plaza Vieja, de 1855, representa a la perfección la ciudad gótica, con las entradas de sus calles en arco, y donde se aprecia con detalle el ambiente de la época en la plaza.

 

Gustave Doré, en su viaje por el mundo, pasó por Vitoria en 1862, y los grabados que realizó de la Plaza de la Virgen Blanca y los balcones de las casas de Vitoria, aparecen en el libro Le Tour du monde: nouveau journal des voyages XXV, publicado por Librairie Hachette et Cie, Boulevard Saint-Germain, Paris, en 1873.

 

Otra obra de viajes, titulada El oasis: viaje al país de los fueros, de Juan Mañe y Flaquer, publicado en la imprenta de Jaime Jepus Roviralta, Barcelona, en 1879, nos da buena cuenta del aspecto que ofrecía el casco antiguo de Vitoria en aquel año, con grabados de edificios como el Palacio de Villasuso, la Casa del Cordón, la parroquia de San Miguel, la plaza del Machete, la calle Cuchillería, el palacio de Bendaña o la Catedral de Santa María.

Como escenario general, encontramos en la primera mitad del siglo XX, los Golfillos (1923) que Ángel Olarte pintaba en el casco medieval y una obra de Ángel Sáenz de Ugarte, titulada La ciudad Vieja (1936). En la década de los noventa, Víctor Ugarte, pintaba el Cantón del Obispado y en la actual centuria, John Railton, Paseando por el Casco Viejo (2009) y José Ramón Guerra, Vitoria, Casco Viejo (2010). También hemos disfrutado del casco antiguo en el cine, en películas como El sacamantecas (1979), de los directores Jesús María del Val Sáenz De Ugarte y Juan Carlos Ruiz De Gordoa; Alas de mariposa (1991), de Juanma Bajo Ulloa; y Suerte (1997), de Ernesto Tellería; y en el cortometraje Por un infante difunto (1999), de Tinieblas González. Además, en él se han rodado varios videoclips musicales: el tema Si te besara (2003), de Patricia Manterola, dirigido por Joseba Vázquez; Hasta que digas mi nombre (2005), de Edgardo Monserrat; Anek idatzi dit zutaz (2007), de Mikel Urdangarin; o One love / one shot (2010), del grupo vitoriano Kodigo Norte y dirigido por Xabier Fornós. Pero podemos ir más allá, analizando cada uno de los rincones que hemos descubierto hasta el momento.

 

La planta almedrada de la ciudad medieval podemos encontrarla en una pintura de Juan Mieg de 1993, y en las fotografías de Josu Izarra García, AvalA, La almendra medieval (2006) y Gert Voor in't Holt Trama urbana, visión nocturna, Vitoria-Gasteiz (2000); y la muralla de la ciudad, reconstruida, aparece en el ya mencionado videoclip de Kodigo Norte.

 

La primitiva Vitoria de 1181 es la zona más alta de la ciudad, denominada en la actualidad El Campillo. Al norte se conserva la antigua catedral de Santa María, quizás el edificio más representativo y emblemático de la ciudad, y que ha inspirado gran cantidad de obras de todo tipo. Jesús Apellaniz la pintó en 1949, Iglesia de Santa María. En fotografía, Alberto Schommer la captó de fondo bajo el título Vitoria, en 1957; Jose Manuel Navia fotografió su Triforio (2003); Ana Valdeolivas la tituló Arquitecturas: la mirada contenida (2004); y Pilar Albajar y Antonio Altarriba, en una particular visión de la catedral bajo el agua, Santa María la sumergida (2005). A través de la literatura, la catedral vieja de Vitoria ha inspirado numerosas historias, como las novelas de Ken Follet Los pilares de la tierra, (1989) y Un mundo sin fin (2007), El Zahir (2005), de Paulo Coelho y A la sombra del templo (2005) y las obras de literatura infantil Santa Maria: katedral zaharra, berri (2002) de Patxi Zubizarreta, y Las aventuras de Noe, el enigma del trébol (2007), escrito por Laura de Armentia. En comic tenemos Raíces de piedra: los orígenes y el crecimiento de la Catedral de Santa María (2009), con guión de Gonzalo Martínez de Antoñana e ilustraciones de Pencho de Armentia, y De Colegiata a Catedral (2010), con guión de Gonzalo Martínez de Antoñana y Joseba Gómez, e ilustraciones de Jesús A. Peña. 

Detrás de la catedral está la Plaza de la Burullería, que Víctor Ugarte dibujó en 1992 bajo el título Plaza de la Brullería, y que observamos también en una acuarela de A. Benito Gastañaga. Junto a esta plaza, en el número 116 de la Calle Correría, se encuentra la Casa Armera de los Gobeo-Guevara San Juan, un edificio del siglo XVI que, entre 1966 y 1975 acogió el Museo de Armas de Álava, y el Museo de Arqueología de Álava entre 1966 y 2008. Esta casa aparece fotografiada por Pilar Albajar y Antonio Altarriba en el 2005 con el título El museo de las dunas

Enfrente se encuentra El Portalón, un símbolo de la arquitectura popular de finales de la Edad Media. El Portalón era una antigua casa de comercio que posteriormente se utilizó como parador de viajeros y diligencias. Este edificio aparece en las novelas El violín del diablo (2009) y A la sombra del templo (2005). El compositor Wynton Marsalis le dedicó una canción titulada Bulería el Portalón en el año 2010, y varios pintores lo representaron en su obra, como Adrián Aldecoa, que en 1945 realizó un óleo sobre lienzo titulado El Portalón de la estafeta, Carlos Sáenz de Tejada en los años cincuenta, en una ilustración para un calendario de la Caja de Ahorros Municipal de Vitoria titulada El portalón o Ángel Benito Gastañaga en El mayor espectáculo del mundo (1995) y en una acuarela que realizó para el Ayuntamiento de Vitoria en el 2008. Un poco más adelante se alza la Torre de los Anda, una de las torres que defendían los accesos a la ciudad medieval, construida a finales del siglo XV. La encontramos en un óleo de Carmelo Ortiz de Elguea de 1993. Una vista actual de la Calle Correría, la podemos observar en un cuadro del pintor José Ramón Guerra que realizó en el 2010 titulado Vitoria, Correría.

Bajando la colina hacia el oeste está la calle de la Zapatería, donde se rodó en 1984 el videoclip de La Polla Records, Txus. Patxi  Zubizarreta recrea esta calle en su libro Eztia eta ozpina, junto a otros rincones típicos vitorianos. La calle de la Herrería aparece en una pintura de José Miguel Jimeno Mateo de los años sesenta, Rincón de Vitoria. En la Herrería se encuentra la parroquia de San Pedro, en cuyo interior se rodaron escenas de la película de Juanma Bajo Ulloa, La madre muerta (1993). 

 

 

Estas tres calles desembocan en la Plaza de la Virgen Blanca, como se ha comentado anteriormente, la llamada Plaza Vieja. Esta antigua plaza del mercado, centro neurálgico de la ciudad, ha sido representada artísticamente en numerosas ocasiones. En pintura, Ángel Olarte realizó en 1922 una obra titulada La vieja del Mentirón, refiriéndose con este nombre al lugar donde se reunían los vitorianos para contar los cotilleos de la ciudad. Una vista más reciente de este lugar bajo un bonito manto de nieve es la obra de Víctor Ugarte Virgen Blanca (1993). Y más cercanos a nuestros días son los trabajos pictóricos de Miguel Torrús, Vitoria (2010), y Patxi Ortiz, Virgen Blanca (2010) y Caminando por la Virgen Blanca (2011). José Manuel Navia fotografía las galerías de las casas que conforman la plaza, Galerías de la Plaza de la Virgen (2003), y Pilar Albajar y Antonio Altarriba, hacen un montaje fotográfico titulado Plaza de la sabana virgen (2005). Un lugar convertido varias veces en plató de cine para el rodaje de películas como Y llegó el día de la venganza (1964) o Frágil (2004), y los cortometrajes El hombre ubícuo (2001) y Premonición (2005), o para los videoclips de Edgardo Monserrat, Hasta que digas mi nombre (2005), y de los vitorianos Triple Combo, Burn Babylon (2008). Las novelas Eztia eta ozpina (1995), de Patxi Zubizarreta y El túnel de los franceses (2002), de Eduardo LLinás Arjona, también localizan parte de su trama en esta plaza. 

 

 

Frente a la plaza se levanta la Parroquia de San Miguel, construída entre los siglos XIV y XVI sobre una iglesia ya existente en la primitiva aldea de Gasteiz. En el exterior se encuentra una imagen policromada del siglo XV de la patrona de la ciudad. Ángel Olarte entre 1921 y 1922 la pintó, Vista de la Virgen Blanca, y del año siguiente, 1923, es su Plaza de la Virgen Blanca, Iglesia de San Miguel. Carmelo Ortiz de Elguea pintó en 1993 el acceso a la iglesia por la calle Correría, Victor Ugarte, San Miguel, e Imanol López, Iglesia de San Miguel (2010). También aparece en la película de 1979, El sacamantecas (1979) y en la novela de Eduardo LLinás Arjona, El túnel de los franceses (2002). En la balconada de la Iglesia de San Miguel se rodaron los videoclips de Patricia Manterola, Si te besara (2003), y Iosu Bravo, Vente conmigo (2005), lugar donde Fernando de Amárica pintó en 1905 La ciudad con sol y en 1906, La ciudad con lluvia.

 

Junto a la parroquia de San Miguel se encuentra la Plaza del machete, cuyo nombre se debe al machete que se conservaba en una hornacina del ábside de San Miguel, sobre el que juraban los cargos los representantes de la ciudad. En esta tradicional plaza, se rodaron escenas de las películas Y llegó el día de la venganza (1964) y Fiesta (1995), y el videoclip de Patricia Manterola Si te besara (2003). Ángel Benito Gastañaga pintó en esta plaza La pequeña bailarina, dentro de una serie titulada Vitoria romántica (1996) y una vista desde la misma de José Ramón Guerra, titulada Vitoria I (2010). Pilar Albajar y Antonio Altarriba realizaron un montaje fotográfico que denominaron El lago del Machete (2005). 

Subimos hacia en casco antiguo por la Cuesta de San Vicente, donde el cantante vitoriano Raúl rodó el videoclip Se nos rompió el amor (2011) y Benito Gastañaga representó La ciudad viva (1996). Llegamos al Gaztetxe de Vitoria, una casa que pertenecía antiguamente al jardinero del obispado, y que se encuentra ocupada desde 1988. En su interior se rodaron los videoclips de Barricada Problemas (1994) y Triple Combo Burn Babylon (2008).

Volvemos al Campillo, y en la calle Fray Zacarías Martínez se encuentra un parking donde la artista donostiarra Maider López realizó en el 2005 una intervención titulada Coches. Un poco más adelante está el Palacio de los Aguirre, o de Montehermoso, un edificio del primer cuarto del siglo XVI situado también en lo alto del Campillo, fotografiado por Pilar Albajar y Antonio Altarriba para realizar un montaje titulado Depósito de aguas, lluvias y tormentas. Dentro de este antiguo depósito de aguas, el grupo musical Los enemigos rodó en 1994 el videoclip para la canción ¿Por qué yo?. En esta misma calle se encuentra el Palacio de Escoriaza-Esquibel, una pieza clave del Renacimiento alavés construído entre 1530 y 1541 por Fernán López de Escoriaza, médico de Carlos I. Carlos Sáenz de Tejada lo dibujó para ilustrar el calendario de la Caja de Ahorros Municipal de Vitoria en los años cincuenta, y Antonio Altarriba y Pilar Albajar lo representan en la fotografía titulada Iceberg de Escoriaza Esquivel

Continuamos el recorrido bajando por la ladera este, siguiendo la ampliación urbanística de Alfonso X. Nos encontramos con la calle Cuchillería. En esta calle se ubica el Palacio de Bendaña, construido en el siglo XVI sobre el anterior palacio de los Arrieta-Maestu, en la actualidad el edificio donde se ubica el Museo de Naipes. El pintor Jesús Apellaniz realizó una vista del mismo desde la parte trasera, titulada Palacio de Bendaña y Santa María (1940). En esta calle encontramos también la Casa del Cordón, de finales del siglo XV, y denominada así por el cordón franciscano que rodea una de las puertas de entrada. Esta casa aparece en la película del director Antonio Giménez-Rico, Mañana de domingo (1966). En la Cuchillería, y también en la calle Pintorería, se rodaron escenas del corto Akixo (1988). Por su parte, la historia de la medieval calle de la Judería, en la actualidad calle Nueva dentro, ha inspirado tramas de relatos literarios como El tiempo y la promesa (1991), de Concha López Narváez, o la obra de Toti Martínez de Lezea, La calle de la Judería (1999).

El siglo XVIII. La Plaza Nueva y los Arquillos

En la segunda mitad del siglo XVIII se vuelve a vivir un período de bonanza económica, un momento de crecimiento que se vio también favorecido gracias a la creación en 1764 de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País y su labor impulsora.

En 1781 se decide ampliar la ciudad hacia el sur y crear una Plaza Mayor. Se trata de la obra arquitectónica más importante del siglo XVIII. El arquitecto que la realiza es Justo Antonio de Olaguíbel, y traza un cuadrado perfecto, en uno de cuyos lados se ubica la Casa Consistorial, y en los otros tres, domicilios particulares. Esta plaza sería el centro elegante de la ciudad y a la vez, escenario para la celebración de corridas de toros y otras fiestas. Popularmente se conocía como Plaza Nueva, en contraposición a la Plaza Vieja.

Esta nueva edificación quedaba aislada del contexto urbano, y necesitaba un acceso adecuado. Además, para unir la plaza con la ciudad medieval había que salvar el fuerte desnivel con la colina. Olaguíbel solucionó este problema construyendo una obra escalonada, Los Arquillos, consistente en una calle elevada bajo pórticos que el arquitecto realizó en dos tramos: los Arquillos del juicio y los Arquillos del Ala.

En el libro de Thomas Roscoe, con grabados de David Roberts, The Tourist in Spain: Biscay and the Castiles, publicado en 1837 por Lloyd, R., se puede observar la Plaza de la Virgen Blanca en el año 1833, reducida al tamaño que tiene en la actualidad, debido a la construcción de la Plaza Nueva. Esta vista también aparece en un grabado de 1846 en el libro de Francisco de Paula Mellado, Recuerdos de un viage por España: tomo primero: Castilla, Leon, Oviedo, Provincias Vascongadas, Asturias, Galicia, Navarra, publicado en 1862.

Bligh Barker y Sydney Crocker, Sketches from the basque provinces of Spain, illustrative of the character and costume of the basques and the scenery of the northern provinces, publicado por T. Mclean, 26 Haymarket, en Londres en 1839, muestra la Plaza Nueva y la Casa Consistorial, esta última, con más detalle representada en el Tomo I de España pintoresca, artística, monumental, literaria y de costumbres, publicado en la imprenta de Vicente Garcia Torres, en Mexico en 1843. 

Gustave Doré, en su ya mencionado Le Tour du monde: nouveau journal des voyages XXV, también incluye un grabado de la Plaza Nueva, tal y como él la conoció en 1862. Y el pintor Juan Ángel Sáez reproduce una vista de la Casa Consistorial desde el lado opuesto de la Plaza Nueva, bajo los arcos que la conforman.

Este nuevo espacio vitoriano se convierte en el centro de la ciudad, y servirá, en numerosas ocasiones, de escenario y motivo para el arte de los siglos posteriores. Tras varios cambios de nombre a lo largo de la historia, la plaza que diseñó Olaguíbel se conoce en la actualidad como Plaza de España, aunque popularmente nunca ha dejado de utilizarse el nombre de Plaza Nueva. C. Sáenz de Tejada tiene dos pinturas en las que evoca el ambiente de la plaza en el siglo XIX, Mercado en la Plaza Nueva de Vitoria (1950) y Vitoria 1850 (1952). Más actual es la obra de Angel Benito Gastañaga, Vitoria romántica, tarde de fiesta (1996), donde representa las corridas de toros que se celebraban en la plaza, y Terraza en la Plaza Nueva (2011), de Patxi Ortiz. En la Plaza de España se rodaron escenas del largometraje Fiesta (1995), de Pierre Boutron, y del corto El hombre ubícuo (2001), de Eduardo Bajo Ulloa. También se reconoce este lugar en los videoclips de Edgardo Monserrat Hasta que digas mi nombre (2005) y Iosu Bravo Vente conmigo (2005).


 

 

En la Plaza de España se encuentra el Ayuntamiento, en cuyo interior también se rodó la película Fiesta. Los fotógrafos Pilar Albajar y Antonio Altarriba reproducen este edificio en el fotomontaje titulado Ayuntamiento de las nubes (2007).

La zona de los Arquillos es otra de las localizaciones de la mencionada película Fiesta, aunque anteriormente, en 1964 este lugar ya aparecía en el filme Y llegó el día de la venganza, dirigida por Fred Zinnemann y protagonizada por Gregory Peck, Anthony Quinn y Omar Sharif. Años más tarde se rodarían allí escenas para Trío de ases: el secreto de la Atlántida (2008), dirigida por Joseba Vázquez, los cortos Akixo (1988), de Juanma Bajo Ulloa, y Premonición (2005),  y los videoclips de Patricia Manterola Si te besara (2003), y los anteriormente citados de Edgardo Monserrat y Iosu Bravo. En pintura, los vemos en Torres y Los Arquillos nevados (1960) de Jesús Apellaniz, una serigrafía de Miguel González de San Román, y en la serie Vitoria romántica de Ángel Benito Gastañaga la ciudad viva (1996).

El siglo XIX

El 21 de junio de 1813 se libró en la capital alavesa la batalla de Vitoria, entre las tropas francesas que escoltaban a José Bonaparte en su huida a Francia y las tropas inglesas, españolas y portuguesas bajo el mando del Duque de Wellington. La victoria aliada provocó la retirada definitiva de las tropas francesas de España, la devolución de la corona a Fernando VI y el fin de la Guerra de la Independencia Española. Este hecho se ha recordado y conmemorado a través del tiempo en multitud de ocasiones. En el año 1819 se publica en Londres el libro Victories of the Duke of Wellington, de R. R. A. Westall, en la imprenta Rodwell and Martin, con aguatintas coloreadas a mano, y en 1840, Movements of the British Army during the war, from 1808 to 1814, en la imprenta James Wyld, Geographer to the Queen, Londres.

Tras la batalla, Ludwig van Beethoven compuso la obra sinfónica opus 91 Wellingtons Sieg (La Victoria de Wellington), Die Schlacht bei Vitoria o Siegessymphonie, que se convirtió en una de las piezas más célebres del compositor: 

 

Para conmemorar la victoria sobre los franceses se encargó la realización de un monumento en la plaza de la Virgen Blanca de Vitoria. Se realizaron distintos diseños y, finalmente, se escogió la escultura de Gabriel Borrás, que se inauguró en el año 1917.

 

Este episodio de la Guerra de la Independencia fue llevado a la gran pantalla bajo el título La espía de Castilla, del director Robert Z. Leonard. La película fue rodada en 1937 y la recreación de tan famosa batalla supone uno de los momentos culminantes de la misma. En 1985 José Luis Salinas y Aldolfo Usero crearon un cómic sobre el mismo tema titulado La batalla de Vitoria, y en el 2002 Eduardo Llinás Arjona escribe la novela El túnel de los franceses, cuyo protagonista realiza un viaje a aquella época y recorre los rincones más emblemáticos de la ciudad.

 

 

Durante aquellas primeras décadas del s. XIX se inician importantes obras de infraestructura, entre ellas, el derribo de las Cercas Bajas, la traída de aguas desde Arechavaleta y la construcción del cementerio de Santa Isabel.

Se urbanizaron las calles de la Constitución, Postas, el Prado, Portal del Rey, Portal de Castilla y San Antonio, y se mejoraron el paseo del Prado y del Mineral. También se comenzaron los paseos de La Florida y la Senda.

Al sur de la ciudad se crean espacios como la plaza de Bilbao (actual edificio de Correos) y la plaza de la Unión (General Loma). Se construyeron edificios importantes como el Teatro, actual Banco de España, la Diputación Foral y el hospital de Santiago.

 

Entre los años 1833 y 1840 estalla en España la primera guerra carlista, que tuvo una fuerte repercusión en la zona del País Vasco y Navarra. Grabados de libros como Civil war in Spain, publicado en 1837, o el de Manuel Miranda, Panorama español, crónica contemporánea, publicado en Madrid en 1942 recogen acontecimientos de esta guerra en diferentes escenarios, entre ellos, la ciudad de Vitoria.

 

Tras el paréntesis de la guerra se levantaron nuevos edificios como el Instituto (actual Parlamento Vasco) y los cuarteles. También se amplió el parque de La Florida.

 

 

A partir de la segunda mitad del siglo la ciudad fue creciendo lentamente hacia el sur, creándose un eje urbano, la actual calle Dato, para unir la plaza mayor con la estación de tren.

 

Entre 1846 y 1849 tiene lugar la segunda guerra carlista en España. Aunque el escenario del conflicto fue fundamentalmente Cataluña, se sucedieron algunos episodios en Aragón, Navarra y Guipúzcoa. Aprovechando las publicaciones del siglo XIX que documentaban estos hechos podemos encontrar lugares de Vitoria de aquella época, como por ejemplo, la fortaleza del polvorín, vigías en la catedral de Santa María, la inauguración de la estación de tren de Vitoria, o la perforación del pozo artesiano en la plaza de la Virgen Blanca, todo esto en el libro titulado La Ilustración española y americana: museo universal: periódico de ciencias, artes, literatura, industria y conocimientos útiles, publicado en la imprenta de T. Fortanet, Madrid, entre 1874 y 1877.

 

 

Estos nuevos espacios urbanos y las nuevas edificaciones pronto se convierten en objeto de representación en el arte contemporáneo. En el cementerio de Santa Isabel se desarrollan escenas de la película de Juanma Bajo Ulloa, Alas de mariposa (1991), y de la obra literaria Txantxa.Quick (2006), de Patxi Zubizarreta.

 

 

La calle principal y el centro neurálgico de la ciudad actual es la calle Dato. En esta calle se han rodado varias películas, entre ellas Suerte (1997), de Ernesto Tellería, Asesinato en febrero (2001) y Frágil (2004), y los cortometrajes Encrucijada (1998) y Premonición (2005), además de algunos momentos del videoclip de Iosu Bravo Vente conmigo (2005). En el año 2003, fue una de las localizaciones para la realización de la videoinstalación del artista Ángel Borrego Peace O'Mind. El trompetista y compositor Wynton Marsalis dedicó a la calle Dato una pieza titulada Fiesta en la calle Dato, dentro de su obra Vitoria Suite (2010), y en pintura, Patxi Ortiz ofrece una visión muy actual con las vias del nuevo tranvía de Vitoria en Paseo por Dato (2011). 

 

 

Entre las calles que conforman el conglomerado del ensanche sur de la ciudad está Postas, una calle que el pintor Victor Ugarte inmortalizó en un cuadro titulado Rincón del estanco, calle Postas (h. 1990). La calle Prado aparece en escenas de la película Llach: La revolta permanent (2006), del director Lluís Danès, y la calle General Álava, en una pintura de Juan Ramón Guerra, Vitoria (2009). Entre ambas calles se encuentra la plaza del General Loma, que aparece también en un cuadro de Patxi Ortiz, con motivo de la escultura que se ubica en ella, La Mirada de Gasteiz (2011). Otra calle céntrica de la ciudad es la calle San Prudencio, donde se rodaron escenas de las películas El sur (1983), de Víctor Erice, y Suerte (1997), y se desarrolla parte de de la novela de Patxi Zubizarreta, Estatua bat eta artista bi, en referencia a la escultura El caminante, que se encuentra en esta calle. En esta calle estaba también el antiguo Gran Cinema Vesa, actual Edificio Opera, que se ve en una escena de la película El Sur. En la calle Florida, estaban los antiguos Teatro Ideal Cinema y Teatro Albéniz; ambos se pueden contemplar gracias a las obras de Carlos Marcote, Andamios en el Ideal Cinema (1985) y Teatro Albeniz de Vitoria (1985).

 

 

Otro escenario habitual es el parque de La Florida, el enclave romántico vitoriano por excelencia. En este parque se rodaron escenas de las películas Mañana de domingo (1966), El sacamantecas (1979), La madre muerta (1993), Suerte (1997), Asesinato en febrero (2001) y Frágil (2004). El pintor vitoriano Jesús Apellaniz recogió en sus cuadros varios rincones del parque, Parque de La Florida (1950), Rincón de la Florida (1957), Arbol de otoño, La Florida (1957) y La Florida y el Canciller nevado (1960). Su hijo, Andrés Apellaniz, siguió su ejemplo con La Florida (1959). Ángel Moraza pintó en 1950 La Florida, fachada calle Ramón y Cajal y Gerardo Armesto, en la misma década, La casa de La Florida. Jorge Moreno realizó una bonita instantánea del quiosco del parque en 2007, parte de su serie titulada Vitoria-Gasteiz, y B. Duarte, en blanco y negro, Nocturno N.2 (2005).

 

 

Gran parte de los edificios de esta época han aparecido en diversos largometrajes. Entre ellos se encuentra el palacio de la Diputación, obra del arquitecto Martín Saracíbar, realizado en dos fases entre 1833 y 1828, y que encontramos en escenas de la película Frágil (2004). El hospital de Santiago Apóstol, construido entre 1804 y 1807, e inaugurado en 1820, aparece en el film Y llegó el día de la venganza (1964), y la estación de ferrocarril, de 1864, en La madre muerta (1993) y también en Frágil. Por otro lado, el videoclip del grupo  vitoriano Korroskada, Torero (1986), fue rodado en la plaza de toros de la ciudad, construída en el año 1880.

 

El gran crecimiento. La Vitoria actual

Durante la primera mitad del nuevo siglo Vitoria se mantiene como una pequeña ciudad poco industrializada. Los espacios libres darán paso a nuevos edificios como el Palacio Zulueta, en el paseo de la Senda, una casa familiar de principios del siglo XX del arquitecto Fausto Iñiguez de Betolaza, construida, como muchos otros edificios de la época, con los capitales acumulados en Cuba por la familia. Este palacio aparece en el corto El reino de Víctor (1989), dirigido por Juanma Bajo Ulloa.

 

Otro de los edificios de esta época es el Banco de España. Situado entre la Cuesta de San Francisco y Olaguíbel, se construyó en 1920 en el solar que ocupaba el teatro de Vitoria, erigido en 1817 y destruido por un incendio en 1914.  Este edificio lo observamos en la película Fiesta (1995) y en un cuadro de José Miguel Jimeno Mateo, Bajando Correos (1954).

La Catedral Nueva, en la calle del Prado, comenzó a construirse en una primera etapa entre 1907 y 1914. En 1946 se retomaron las obras y fue inaugurada oficialmente en 1969, aunque hasta 1973 no se daría por concluída. En el cine, la vemos en Llach: La revolta permanent (2006), de Lluís Danès,  y en el videoclip de Edgardo Monserrat Hasta que digas mi nombre (2005). Vicente Contreras Usategui la fotografió bajo el título Les 4 fantastiques. Bajo la sombra de las palmeras (2006), Josu Chavarri en Vitoria (2005) y Pilar Albajar y Antonio Altarriba para el fotomontaje El misticismo (1991). También la encontramos y en una pintura de José Ramón Guerra, con la Catedral Nueva al fondo, Catedral Nueva de Vitoria (2009).

 

 

Tras la guerra civil, en la década de los 50, se produjo un incremento de población que conllevó a la construcción urgente de viviendas para los nuevos obreros en barrios de la periferia como San Prudencio de Armentia, Errekaleor, Abechuco, Ali, Adurza, Ariznavarra y Zaramaga. A su vez se construyeron los polígonos industriales de Gamarra, Betoño y Olárizu.

En los años 60 se daría el mayor incremento de la superficie de Vitoria a lo largo de toda su historia, con la realización de los barrios de Zaramaga, Gazalbide, Ariznavarra y los polígonos de larranaga, Ali-Gobeo y Júndiz. Posteriormente se amplió la ciudad por la zona de la Avenida y los barrios de Santa Lucía, Arana, Aranbizkarra, Aranzabela, Santiago y Lakua.

El sur seguía siendo la zona residencial en torno a los paseos de fray Francisco y Cervantes y el parque de El Prado. Este parque se ha transformado en un espacio artístico contemporáneo gracias a las intervenciones que diversos artistas realizaron en él durante los años 2002 y 2003: Light Gardens, de Claudia Wissmann; Números primos, de Esther Ferrer; Área de juego. Reserva Albina, de Francisco Ruiz de Infante [+info]; El paseo de las nubes, Sergi Aguilar; y La linterna I, de Susana Solano.

 

 

En el Parque de El Prado está el Colegio Corazonistas, en cuyo interior se rodó la película Alas de mariposa (1991), de Juanma Bajo Ulloa.

Próximo a esta zona, al sur de la ciudad, se extiende el barrio de Mendizorroza, al que el trompetista Wynton Marsalis dedicó una composición titulada Mendizorrotza Swing para Vitoria Suite en el 2010. Dentro de este barrio se encuentra la zona del Batán, lugar que atraviesa el río del mismo nombre, y que Jesús Apellániz representó en 1954 en un óleo titulado Batán nevado. En el Batán, además, se rodaron escenas de la película Suerte (1997) de Ernesto Tellería.

Uno de los barrios que surgieron en esta época es el barrio de Adurtza, que lo encontramos en la película Alas de mariposa (1991) de Juanma Bajo Ulloa, y en un proyecto fotografíco documental de Ana Nieto titulado KTC (2008) sobre jóvenes patinadores.

 

El barrio de Lakua es otra de las localizaciones donde se filmó la película Suerte (1997). Arriaga, que hoy forma parte de dicho barrio, inspiró al pintor José Miguel Jimeno Mateo para la realización de un paisaje titulado Camino de Arriaga (1967), y al músico y compositor Alfredo Donnay para el tema Arriaga

 

En el Barrio de Zaramaga se encuentra la Iglesia de San Francisco, lugar donde ocurrieron los sucesos del 3 de marzo en Vitoria, y que Lluís Danès llevó en el 2006 a la gran pantalla a través de la película documental Llach: La revolta permanent. En este barrio vive el protagonista de la novela Un pasado diferente (2010) de Juan Carlos Pérez Armenteros. 

 

En el centro de la ciudad, entre las calles Postas, Independencia y Fueros, se empieza a construir en 1978, en el solar donde se ubicaba el viejo mercado de abastos, la  Plaza de los Fueros, un monumento escultórico-arquitectónico a los fueros vascos llevado a cabo por los arquitectos Peña Ganchegui y Eduardo Chillida. Esta plaza aparece en el videoclip del grupo Los enemigos ¿Por qué yo? (1994) y la encontramos también en las fotografías de Ana Nieto, KTC (2008) y Fernando Blanco Moriel, Geometría fantástica (2004), y Juncal Ballestín fusiona el diseño del mapa alavés realizado por Chillida con el monumento a la Independencia de la plaza de la Virgen Blanca, en una serigrafía de 1993.

 

 

En el lugar que actualmente ocupa el Centro Museo Artium, al este de la ciudad, se encontraba anteriormente la estación de autobuses de Vitoria. En la película Todo por la pasta (1991), de Enrique Urbizu, hay unos planos rodados en la estación vitoriana, aunque en el film esta escena se desarrolla en la ciudad de Bilbao. El artista Iñaki Cerrajería publicó en el diario El Correo una serie de ilustraciones con motivo de la creación del Centro Museo, que recogían todo el proceso de la construcción del edificio y que posteriormente fueron recopiladas en un volumen titulado La ilustración. De la estación de autobuses al ARTIUM pasando por el parking (2002). Tanto el espacio interior como exterior del edificio ha sido utilizados para la realización de diversas instalaciones artísticas como la del artista mejicano Rafael Lozano-Hemmer, Alzado vectorial (2002) con motivo de la inauguración del museo, o la del grupo artístico Escoitar, Paisaje Sonoro y Auralidad en el Artium (2009), donde se construyó un mapa sonoro de la ciudad. La plaza del Artium ha sido también escenario de performances, entre ellas, la del artista chino Cang Xin,  Existence in translation (2007), Roger Bernat, Dominio público (2009), Zhu Ming, The Bubble Series (2007). En fotografía, Juan López de Ael realizó en los exteriores del museo una serie titulada Trampantojo (2008). También en las inmediaciones del museo el grupo Gasteiz Black rodó un videclip en el 2009, y dentro de las instalaciones, en el restaurante, Betagarri grabó el tema Sweet Mary (2009).

 

 

En los albores del siglo XXI la ciudad ha experimentado un nuevo boom de la construcción de viviendas, ampliándose hacia el oeste con el barrio de Zabalgana y hacia el este con el de Salburua. En el año 2009 la fotógrafa Ana Nieto realizó un proyecto titulado Extensiones, compuesto por instantáneas de lugares y detalles de estos nuevos barrios de Vitoria en un "proceso de acercamiento, adaptación y reubicación". Del barrio de Salburua tenemos otras fotografías: Alfonso González de Alaiza, Despierta Salburua (2005); María Gloria Calvo Poza, Curvas, Salburua helada (2005); y Roberto Alegría Arenas, Respeto, puente en Salburua (2004), y Mirando al futuro. Salburua (2005).

Otros municipios de la Cuadrilla de Vitoria

Dentro de la Cuadrilla de Vitoria, alrededor de la ciudad, hay muchas villas, pueblos, aldeas y localidades de escasa población. Algunas, como hemos visto, se han convertido en barrios de la capital, y como tales, han ido creciendo durante las últimas décadas. Pero muchas otras perviven autónomas continuando su tradicional dedicación a la agricultura.

Sobre todo, es en la pintura del siglo pasado donde podemos observar los paisajes de estos lugares próximos Vitoria, por ejemplo, en los cuadros de Jesús Apellániz, Panorámica de Vitoria (1916), Trigos, vista de Vitoria (1949), Vitoria a contraluz desde Santa Lucía (1950) y Huertas en Vitoria (1958). 

 

En los años 50 Ángel Moraza pintaba Panorámica de Vitoria y Gerardo Armesto, Torres de Vitoria, y en los 60, Enrique Pichot, Vista de Vitoria, y Enrique Suárez Alba, El viejo Vitoria.

 

Otros paisajes que Jesús Apellániz pintó a lo largo de su vida son los de ArgandoñaArcaya y Oreitia, bajo los títulos Carobia, Arcaya (1915), Argandoña (1939), y Paisaje de Oreitia, Álava (1940). De Arechavaleta, Apellániz tiene tres obras, Atardecer en Arechavaleta (1913), Trigos en Arechavaleta (1945) y Arechavaleta nevado (1954). Carmelo Ortiz de Elguea realizó Paisaje de Aretxabaleta (1956) y Gerardo Armesto, Arechavaleta

  

 

Del pueblo de Mendoza hay otra obra de Gerardo Armesto, Vista de Mendoza (1953), y dos de Enrique Pichot, Celaje alavés, Mendoza (1955) y Vista de Mendoza (1969).

 

Carlos Marcote representa los paisajes de Otazu y Bolívar en dos pinturas, Otazu (1995) y Bolibar nevado (1999).

 

A los pueblos de Crispijana y Lermanda Alfredo Donnay dedicó los temas titulados Del solar alavés y Fuentecilla de Lermanda.

En cine, la película El sacamantecas (1979) fue rodada en las localidades de Gomecha y el monte de Olarizu, cerca de la ciudad de Vitoria. Olarizu aparecía también en otra pintura de Jesús Apellaniz en el año 1915, Olarizu, y un paisaje de A. de Aldecoa, Paisaje alavés con Olárizu al fondo (1929). En el 2006 lo vemos en una fotografía de J. Chavarri, Olárizu. Otro monte cercano, el Orixol, fue objeto de una intervención artística en el año 2003 por Perejaume, que denominó Retrotábula.

 

 

El paisaje de Berrosteguieta lo encontramos en el cuadro de I. Zulueta, Paisaje alavés, Berrosteguieta (2006). Y por último, el pueblo de Foronda fue la localización elegida por el grupo musical Luara para el videoclip Ojalá, grabado en el 2010. 

 

Cuadrilla de Ayala

La Cuadrilla de Ayala se sitúa al noroeste de la provincia, coincidiendo con la cuenca del río Nervión. En ella se incluyen los municipios de Llodio, capital de la cuadrilla, y Amurrio, que son la segunda y tercera población después de Vitoria.

 

 

 

 

En la Cuadrilla de Ayala pintó C. Marcote en el año 2000 Cerca de Amurrio.

Cuadrilla de Laguardia-Rioja Alavesa

La Cuadrilla de Laguardia-Rioja Alavesa se encuentra al sur de la provincia. Situada a orillas del río Ebro vive, fundamentalmente, de la elaboración del vino. La capital es Laguardia.

 

El municipio de Labastida aparece en una pintura de Fernando de Amárica, Labastida, sol al poniente, otoño (2004), y en las fotografías de J. Olalde, Zikloa (2004) y F. Maruri Manzanedo, Otoño en la villa (2006).

 

La capital, Laguardia, fue escenario cinematográfico en varias películas: El amor de ahora, rodada en 1987, Locos por el sexo, del 2006 y Trío de ases: el secreto de la Atlántida, del 2008.

 

 Y Elciego lo encontramos en la fotografía Amane, contrastes en Elciego (2006) de J. Sánchez Romero, y la pintura de P. Cañas, Elciego (2008).

Cuadrilla de Salvatierra

La Cuadrilla de Salvatierra ocupa el noreste de la provincia, y se extiende por la parte central y oriental de la Llanada alavesa. Su capital es Salvatierra.

 

El municipio de Barrundia incluye, entre otros, los pueblos Elguea, que en 1942 fue pintado por J. Apellániz en un cuadro titulado Valle de Barrundia, pueblo de Elguea, y Guevara, que en 1976 sirvió de inspiración a Gorka Knörr para componer el tema que lleva el mismo nombre, Gebara, y que se incluye en el álbum Txalaparta.

J. Apellániz, pintó en la década de los 50 otras obras en la cuadrilla de Salvatierra: Trilla en Hijona (1950) y Charcas en Trocóniz (1957). C. Marcote también ha pintado los paisajes alaveses de Araya en Ajuria (1999) y Araia en otoño (2000), y Opakua en Paisaje de Opakua (1993).

 

 

Narvaja es el lugar donde se desarrolla el cortometraje Tomates (2001) y en Alegría se desarrolla parte de la historia de Eztia eta ozpina (1995), de Patxi Zubizarreta. Otro escenario de esta novela es Salvatierra, donde también se rodaron escenas de las películas Amaya (1952) y La madre muerta (1993), el videoclip para el tema El solitario, expropiador de bancos (2009), de los vitorianos Tobacco Road, y donde Carmelo Ortiz de Elguea pintó el dolmen Sorginetxe - Arrizala (1983).

 

 

Cuadrilla de Zuia

Zuia se sitúa en el centro-norte de la provincia, lindando con Vizcaya y Guipúzcoa. Al norte de la cuadrilla se localiza el macizo del Gorbea. La capital es Murguía, dentro del municipio de Zuia.

 

En el año 2000 la película Sabotage se rodó en numerosas localizaciones de la cuadrilla de Zuia: Ullibarri (Gamboa), Arbonikano (Urkabustaiz), Goiuri, Izarra y Villareal de Álava. En este último municipio Sáenz de Tejada pintó en 1938 Frente de Villareal de Álava, y C. Marcote Pantano de Villarreal I y Pantano de Villareal II en el año 2004. Otras obras de Marcote en esta zona son dos paisajes de Aramayona, Aramayona y Zona de Aramayona, del 2000 y 2004 respectivamente, además de Urquiola (1995), y Paisaje de Murguía (1994).  Murguía aparece también en escenas de la película Trío de ases: el secreto de la Atlántida (2008).

 

 

De J. Apellániz tenemos Azúa (1940), Valle de Cigoitia, Gorbea nevado (1946), Pueblo alavés, Zurbano (1959) (a este pueblo Alfredo Donnay le dedicó una canción titulada Zurbano), y Panorámica de Aramayona (1966).

Del Parque Natural del Gorbea tenemos también la serie fotográfica titulada Itxina, realizada en el 2004 por J. M. Álvarez Fernández.

Cuadrilla de Añana

La Cuadrilla de Añana se extiende por la zona oeste y sudoeste de la provincia. Está formada por numerosos valles de ríos que van a desembocar al Ebro. La capital es Ribabellosa, en el municipio de Ribera Baja.

 

El pueblo de Trespuentes, perteneciente al municipio de Iruña de Oca, y muy próximo a Vitoria, aparede en un cuadro de 1902 del pintor Fernando de Amárica bajo el título Recolección en Álava, Trespuentes (1902).

 

La localidad de Espejo es representada en 1941 por Jesús Apellániz en la pintura titulada Barrio de la Mota, Espejo. Gerardo Armesto, en la década de los 50 pintó los paisajes de Sobrón y Fontecha en las obras Los camineros de Sobrón (1955) y Fontecha (1956). El concejo de Sobrón, en el municipio de Lantarón, también sirvió de inspiración a Ortiz de Elguea en 1985, que realizó la obra Sobrón, dos años después de pintar el paisaje de Cuartango en Figuras en el valle de Cuartango (1983).

 

 

En el municipio de Añana se encuentran las salinas más importantes de la Península Ibérica. En el año 2004 comenzó su proceso de restauración y se organizó una exposición fotográfica bajo el título Valle Salado, donde varios fotógrafos ofrecían su particular visión del lugar. Entre ellos están Alberto Schommer, Glòria Massana y César San Millán, Joan Fontcuberta y Oscar Molina. 

 

Cuadrilla de Campezo-Montaña Alavesa

La Cuadrilla Campezo-Montaña Alavesa se sitúa al sureste de la provincia, limitando con Navarra. Se trata de una región montañosa con capital en Santa Cruz de Campezo.

 

En Campezo-Montaña Alavesa se encuentra el pueblo de Corres, representado por Carmelo Ortiz de Elguea en 1983 en las obras Korres y Montes de Korres. La cuadrilla limita con la Sierra de Urbasa, en Navarra, donde se rodaron escenas de la película Amaya en 1952.