El arca rusa

 

Ficha técnica

TÍTULO ORIGINAL: Ruskii Kovchej

NACIONALIDAD: Rusia, Alemania

AÑO: 2001

DIRECCIÓN: Alexandr Sokurov

GUIÓN: Anatoli Nikiforov, Alexandr Sokurov, Boris Khaimsky, Svetlana Proskurina

FOTOGRAFÍA: Tilman Bu ttner

DIRECCIÓN ARTÍSTICA: Elena Zhukova, Natalia Kochergina

VESTUARIO: Lidia Kriyukova, Tamara Seferian, Maria Grishanova

SONIDO: Sergei Mochkov, Vladimir Persov

MÚSICA: Sergei Yevtushenko (interpreta yarregla piezas de M. Glinka, P. Tsaickovski, G. Persella, G. P. Teleman) y The State Hermitage Orchestra; Valery Gergiev

PRODUCCIÓN: Andrei Deryabin, Jens Meurer, Karsten Stöter

PRODUCTORAS ASOCIADAS: Hermitage Bridge Studio, Egoli Tossell Film AG

COREOGRAFÍA: Gari Abaidulov

GÉNERO: Histórico

DURACIÓN: 95 min

RODAJE: Museo del Ermitage (San Petersburgo, Rusia)

RECONSTRUCCIÓN HISTÓRICA: Pavel Kornakov

ESTRENO: 22 de mayo, 2002, Festival Internacional de Cannes.

INTÉRPRETES: Sergei Dreiden (el extranjero, Marqués de Custine), Mariya Kuznetsova (Catalina La Grande), Leonid Mozgovoy (el espía), David Giorgobiani (Orbeli), Aleksandr Chaban (Boris Piotrovski), Maksim Sergeyev (Pedro el Grande).

 

Sinopsis

 

El Marqués de Coustine, un diplomático francés del siglo XVIII con una relación de amor/odio hacia Rusia se encuentra en un viaje en el tiempo en el Palacio de Invierno de San Petersburgo -desde los tiempos de Pedro el Grande hasta nuestros días. Con él, un invisible realizador ruso (en off), que está confuso sobre la posición de Rusia en Europa. (Fuente: Culturalia)

 

La película

Aquí se refleja muy bien el concepto de narración histórica que Sokurov nos quiere transmitir. Mediante una steadicam, persigue a los diferentes personajes a través de las distintas salas del museo Hermitage, en San Petersburgo recreando personajes y hechos que ocurrieron en el museo cuando era palacio de los zares pero “atrapando” ambientes históricos diferentes en un largo plano secuencia.


Los decorados son naturales: la acción se desarrolla en el gran complejo del Hermitage, que abarca el palacio de Invierno y los bloques adyacentes, uno de los cuales mandó construir Catalina la Grande con tal nombre y que, por extensión, es el que adoptó esta enorme pinacoteca que en la actualidad está preparando el 250 aniversario de su fundación como institución museística, lo que ocurrirá en 2014.

Sorprenden apariciones estelares de personajes que antaño habitaron esas estancias, como Pedro el Grande, fundador de la ciudad de San Petersburgo, Catalina la Grande, el último zar, Nicolás, con su familia, en acciones resueltas con naturalidad pasmosa. Personajes o espacios reconstruyen, de alguna manera, los distintos acontecimientos que han jalonado la larga existencia del museo, antiguo corazón del poder imperial ruso.

Con testigos de tal calibre, Sokurov nos recrea distintos ambientes, inconexos entre sí, asincrónicos, que permiten una nueva experiencia del hecho histórico, una impresión del mismo, no una reconstrucción histórica al uso. El clima húmedo y frío de la cudad del Neva, con su atmósfera brumosa y la grandiosidad de las salas de época zarista terminan de configurar un marco espacio –temporal donde desfilan personajes que por sus ropas los identificamos como contemporáneos o de épocas distintas.

La proximidad física entre personajes de épocas diferentes que coinciden a veces en un mismo espacio nos hace creer en algún momento que es posible establecer entre ellos algún tipo de comunicación mágica entre ellos. Nuestro único nexo de unión entre el espectador y la acción o acciones que “transcurren” es el diálogo entre el noble francés que mira a la cámara y la voz en off de Sokurov.

Trabajo de los actores y extras, en palabras del director, fue frenético, debido a que la cámara debía seguir el recorrido programado por las salas del museo en un todo continuo. Cada figurante y actor debía estar preparado en el lugar y momento apropiado. Sólo por la resolución de este gran problema logístico, esta película sería digna de tener en cuenta.

Es de destacar, no obstante, la ayuda del personal y la dirección del museo, ya que debía rodarse dentro del mismo día, en el único momento en el que el museo cerraba sus puertas al público. Para ello, el material técnico y demás preparativo básico como la iluminación y el vestuario debía estar a punto sólo para ese momento. Algunos responsables del museo no quisieron faltar a la cita y colaboraron como actores en la película.

No obstante, es novedosa en cuanto al esfuerzo por superar, según Sokurov, la limitación del lenguaje cinematográfico en su capacidad expresiva, ya que sólo traslada o adapta otras formas artísticas como la pintura, el teatro, la literatura, pero no ha sido capaz aún de crear un sistema propio

 

A pesar de decantarse por este largo plano secuencia para esta cinta, contra todo pronóstico, en ningún momento resulta lenta o monótona. En ello es determinante la elección de los decorados naturales, la composición, el excelente manejo del color y el claroscuro, que mantiene una atmósfera etérea que nos sustrae de una temporalidad fija, ya que en espacios contiguos o, incluso, un mismo salón, ocurren hechos históricos cronológicamente distantes.

La obsesión de Sokurov por el plano secuencia es según él, el aspecto más abandonado del cine, que desde sus orígenes se ha basado en el montaje. Así pues, este es el caso más claro que tenemos de un plano continuo, sin cortes, pero que no equivale, sin embargo, a un tiempo “real” sino que se mezclan tiempos cronológicamente separados por decenas o cientos de años, pero en un mismo lugar, con personajes que a veces parecen relacionarse o hablar entre ellos.

Sokurov muestra su apego por el arte y la historia rusas, de ahí el título, ya que es como un arca de Noé que, contra todo pronóstico, flota en medio de la tempestad de un país arrasado varias veces por la guerra, como faro atemporal que ilumina y llena de orgullo al pueblo ruso.

Es una de las películas de mayor éxito de crítica de Sokurov, con casi veinte premios y nominaciones, entre ellos, la nominación a la Palma de Oro del Festival de Cannes.

 

Premios

2002

Festival Internacional de Toronto, Visions Award.

Festival Internacional de Sitges, nominado a la mejor película.

European Film Awards, nominada a mejor director y mejor fotografía.

Festival Internacional de Cannes, nominado a la Palma de Oro.

2003

Semana Internacional del Cine fantástico de Málaga, premio mejor actor (Sergei Dontsov, mejor fotografía (Tilmann Büttner) y mejor director (Sokurov).

2004

Asociación argentina de críticos de cine, Cóndor de Plata a la mejor película.

 

El arte en Sokurov

El arte, como ya hemos comentado, ocupa un lugar importante en la filmografía de Sokurov. Es San Petersburgo la capital artística y cultural de Rusia y, por este motivo, a la que más atención dedica el cineasta. Antes de la película que ahora vamos a visionar, la capital del Volga está presente en varias de sus obras: en los documentales Petersburg Elegy (1990 color, 30 min.), especie de resumen de A Retrospection of Leningrad (1957–1990), del mismo año y de más de trece horas de duración.

Además de estos, filmó desde 1997 una serie de documentales titulados Diario de San Petersburgo donde retrata diversos aspectos o sucesos relacionados con una ciudad desde su origen vinculada al arte, la música y la literatura y embajadora de la cultura rusa ante los países occidentales. Están dedicados a personajes ilustres o hechos relacionados de alguna manera con la ciudad son: Inauguración del monumento a Dostoyevsky (1997), El apartamento de Kosintsev (1998) o Mozart. Requiem (2005).

Además de ello, dedica el largo Blockade book (2009) al sitio de Leningrado por parte de la fuerzas de la Alemania nazi y sus aliados. Desde 1941 hasta 1944 la segunda metrópoli de la Unión Soviética será sometida a todo tipo de privaciones y bombardeos que destruirán parte de su acervo cultural. El gran palacio de Peterhof y sus jardines serán destruidos, así como otros símbolos de la capital política y cultural de la Rusia de los Zares. Muertos por hambre y por los tres años de bombardeos de la Luftwafe dejarán la ciudad seriamente dañada.

Cada persona, frente a la cámara, relatan pasajes de la historia o hechos de la ciudad, basándose en los escritos autobiográficos de dos grandes escritores que sufrieron en sitio de la ciudad durante su adolescencia, Ales Adamovich and Daniil Granin. Imágenes de archivo mezcladas con los testimonios de cientos de supervivientes aumentan la dureza de los hechos narrados.

 

Trascendiendo el ámbito estrictamente ruso, tenemos Elegía de un viaje (2001), donde, tras un viaje de gran poética visual, nos sumerge en un viaje onírico por la cultura y el arte de Europa, en las raíces que unen por encima de las fronteras políticas, continuando la historia a tras introducirse en un cuadro del museo de Rotterdam. La voz en off es la de Sokurov, con su omnipresente tono solemne y melancólico de Shokurov.

 

 

 

Es un viaje libre de la cámara, posando su atención en una rama o una nube, como si fuese la memoria de una persona que más tarde aparece en una terminal, para pasar a un museo donde parece fundirse con los cuadros y las historias que en ellos se cuentan. Recuerda a una auténtica conexión automática, a modo del cine surrealista de Buñuel, pero también a El Muelle (La Jeteé, 1962), de Chris Marker, por su rabiosa transformación del lenguaje cinematográfico.

La música, la clásica, sobre todo, es indisoluble a la obra de Sokurov y forma parte de sus películas, cuidando la elección de intérpretes y la cuidadosa selección de la piezas, entre las que sobresalen el repertorio ruso: Glynka, Korsakov, Tschaikovsky y otros muchos.

También la música es la razón de ser de algunas de sus obras, como Elegía de la vida, donde hace un recorrido en primera persona a través de la figura del genial violonchelista Rostropovich. Así pues, arte y música forman parte del alma rusa e indisoluble en la obra del director, que marca cada paso de la existencia de sus personajes.

 

 

 

Recursos

Recursos en línea

"El arca rusa" [Recurso en línea]. Internet Movie Database. Dirección URL: <http://www.imdb.com/title/tt0318034/> [Consulta: 05 de junio del 2015].
*Ficha completa de la película El arca rusa en la base de datos IMDb.

"Alexandr Sokurov" [Recurso en línea]. IMD: Internet Movie Database. Dirección URL: <http://www.imdb.com/name/nm0812546/> [Consulta: 05 de junio del 2015].
*Apartado en inglés en la base de datos IMDb, con información actualizada de su filmografía, con fichas completas de las películas.

"Alexander Sokurov" [Recurso en línea]. Strictly Film School. Dirección URL: <http://www.filmref.com/directors/dirpages/sokurov.html> [Consulta: 05 de junio del 2015].
*Web en inglés que recoge información sobre algunas de sus películas.

The Island of Sokurov: an oficial website [Recurso en línea]. Dirección URL: <http://sokurov.spb.ru> [Consulta: 05 de junio del 2015].
*Web oficial del director ruso Aleksandr Sokurov, en ruso y en inglés, donde se incluyen filmografía, ficha de cada película, así como algunos artículos y noticias.

“Entrevista con Aleksandr Sokurov: sobre la naturaleza del mal y la decadencia del mundo europeo" [Recurso en línea]. Buena Rusia. Dirección URL: <http://www.buenolatina.ru/es/article.php?id=5> [Consulta: 05 de junio del 2015].
*Entrevista a Alexander Sokurov en el portal Buena Rusia, disponible en castellano.

Fernández Romero, Fernanda. “Arquitectura Viva: el arca rusa de Sokurov” [Recurso en línea]. Reflexiones marginales. N. 11 (diciembre). Dirección URL: <http://reflexionesmarginales.com/3.0/arquitectura-viva-el-arca-rusa-de-sokurov/> [Consulta: 05 de junio del 2015].
*Artículo de la revista electrónica sobre filosofía Reflexiones marginales, donde se nos hace una crítica de El arca rusa, de Sokurov.

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