Videoarte y videoinstalaciones

A partir de una estancia de seis meses en el Banff Centre for Arts de Canadá [+info], entre 1993 y 1994, Antoni Abad comenzó una nueva etapa de creación, centrándose en las posibilidades que le ofrecía el arte electrónico. Ya en sus esculturas [+info] mostraba un interés por la narración. No nos presentaba sus trabajos como elementos estáticos, sino que se valía de fotografías, bocetos y maquetas para explicarnos el proceso creativo que había seguido en la elaboración de la obra. Por eso, este nuevo paso en su trayectoria llegó de forma casi natural. Sus videoinstalaciones se caracterizan por su flexibilidad para adaptarse a diferentes lugares expositivos.

Medidas menores (1994)

Medidas menores, 1994. Videoinstalación.La idea de las medidas y los patrones ya estaba presente en las esculturas con mecalux [+info] de Antoni Abad. Cuando llegó a Canadá, fue consciente de que allí no empleaban el sistema métrico decimal como unidad de referencia, sino el sistema imperial. El uso de medidas como la pulgada o el pie le pareció muy atractivo, ya que se acercaba a la medida del cuerpo humano. Profundizando en estas cuestiones, cambió el sistema métrico decimal por su propio cuerpo como unidad de medida.

En el caso de Medidas menores es el palmo del artista, pero de un tamaño mucho mayor que el real, el que mide una y otra vez, en un bucle continuo, el muro de la sala donde está expuesta la obra. No se da prisa por cumplir la tarea, con lo que nos hace plantearnos la separación de la medición del espacio y la medición del tiempo.

Últimos deseos (1995)

Últimos deseos, 1995. Videoinstalación.Últimos deseos consiste en una secuencia de vídeo, editada en bucle y proyectada en plano cenital, que muestra el cuerpo desnudo de un funambulista haciendo equilibrios, avanzando y retrocediendo titubeante sobre “la cuerda floja”. Esta videoinstalación está inspirada en la idea de Antoni Abad de emplear los pies como unidad de medida, siguiendo con la idea iniciada en Medidas menores (1994) [+info] de usar su cuerpo para medir la realidad.

Por encima de nuestras cabezas se proyecta la imagen de una posible caída, en un discurso sobre la fragilidad y la vulnerabilidad humanas, sobre la conciencia de que en la vida no existen asideros y redes de seguridad y sobre la soledad del hombre ante los peligros del mundo. En ese ir y venir vacilante del funámbulo, el artista también expresa la incertidumbre del deseo, que puede servir como metáfora de la condición humana.

Sísifo (1995)

Esta obra de Antoni Abad, creada en 1995, está basada en el mito de Sísifo, recogido en la Odisea. Homero nos cuenta que Sísifo urdió diversas tretas para huir de la muerte. Le ordenó a su mujer que a su muerte no ofreciera ningún sacrificio en su honor. Cuando Sísifo descendió a los infiernos, convenció a Hades para que le dejase volver a la vida a instar a su mujer a que cumpliese con las obligaciones establecidas. Sin embargo, cuando volvió al mundo de los vivos, se negó a regresar al infierno, por lo que Hades tuvo que volver a llevárselo.

Sísifo fue castigado en el infierno a subir una piedra hasta lo alto de una montaña. Cada día, la piedra rodaba ladera abajo justo cuando estaba a punto de alcanzar la cima, y Sísifo se veía obligado día tras día a empezar de nuevo el camino, encerrado en una situación de la que no podía salir. En una primera incursión de Abad en el mundo del net.art [+info], este proyecto tuvo una versión en línea un año más tarde, valiéndose de dos servidores. Uno de ellos estaba en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona y el otro en el punto de la tierra opuesto, en el Museo de Wellington, en Nueva Zelanda. Al acceder a la página web de este proyecto [+info], todavía operativa, tenemos dos opciones, pulsar en Europa o en Oceanía.

Dependiendo de la que elijamos, se nos abre en una ventana nueva la imagen de un hombre tirando de una cuerda. Si a continuación elegimos la otra opción, se nos muestra el mismo hombre, tirando de la cuerda en sentido contrario, de forma que, al contraponer ambas ventanas, podemos ver a los hombres tirando de la cuerda, simétricos, como si estuviesen enfrentándose a un espejo.

Sísifo, 1995.Sísifo, 1995.Sísifo, 1995.

Errata (1996)

Errata es el primer vídeo de una trilogía, continuada por Ciencias naturales [+info] y Love story [+info]. Los tres están protagonizados por ratas, que, según el artista, conforman “una sociedad paralela que vive un metro más abajo y sirve de metáfora de nosotros mismos, de nuestra propia miseria”. A Antoni Abad se le ocurrió crear esta serie después de haber encontrado una rata en el fregadero de su apartamento, cuando no estaba pasando por un buen momento personal. Al investigar sobre estos animales con intención de deshacerse de ella, llegó a la conclusión de que tenían muchas similitudes con nuestra sociedad.

En esta videoinstalación se pueden ver a unas ratas en diversas fases del cortejo sexual: persiguiéndose primero, besándose después, para finalizar copulando. Según comenta el artista, con las imágenes en las que las ratas se están besando quiso transmitir una imagen tierna de estos animales, que generalmente no despiertan simpatías entre la gente.

Antoni Abad. Errata (1996). Videoinstalación.

Ciencias naturales (1997)

Ciencias naturales, de 1997, es un título irónico, ya que aborda la convivencia con un animal -la rata urbana- que supone una inversión de lo que relacionamos con natural: pureza, higiene, belleza, en contraste con la artificialidad e impureza de lo cultural. Sin embargo, aunque próxima al ser humano, la rata común es tan "natural" como un águila o un oso polar.

Ciencias naturales consiste en una proyección en bucle sobre el suelo de la sala, en una habitación con las paredes pintadas de negro en la que el espectador, sin referencias visuales, se siente desorientado al penetrar. La desorientación se convierte en alarma, sobresalto y asco cuando entre sus pies ve corretear a las ratas y escucha sus característicos chillidos agudos. La deleitación estética ante la obra de arte -el "buen sillón" de Matisse- se ha tornado en una experiencia desasosegante, que nos enfrenta a un subsuelo, a las alcantarillas de la zoología y el arte.

Ciencias naturales, 1997.

Love story (1998)

Love story es el último vídeo de la serie que Antoni Abad inició con Errata [+info] y Ciencias naturales [+info]. En él podemos ver una tarta de fresa, con forma de corazón, en la que está escrita la palabra “Love” y un grupo de ratas. Los animales, al revés de lo que podríamos pensar, no se están comiendo toda la tarta, sino sólo la palabra “Love”. El artista, al comentar esta obra, afirmaba que “el amor desaparece, pero permanece el corazón”.

Antoni Abad. Love story (1998). VideoAntoni Abad. Love story (1998). Video

 

Merde (2002)

En esta proyección de Antoni Abad, una mano pinta con espray rojo, sobre fondo negro, la palabra “MERDE”, en francés, en un bucle de 20 minutos de duración. El artista ha expuesto otras versiones de la obra con la palabra escrita en diferentes idiomas: “KAKA”, “SCHEIßE”. “MIERDA” o “SHIT”.

Antoni Abad. Merde (2002). Video.