Qué extraño llamarse Federico

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La película

En 2013 Ettore Scola dirige Che strano chiamarsi Federico (Qué extraño llamarse Federico). El guion, del propio Scola y de sus hijas Paola y Silvia , está concebido como homenaje a Federico Fellini, otro gran cineasta italiano y amigo de Scola.

La película comienza con un joven Fellini llegando a la redacción de la revista, donde se produjo el punto de partida del encuentro entre Scola y él; la revista satírica Marc Aurelio. En este tramo, Scola presenta a un joven Fellini en sus inicios como contador de ideas e historietas para más adelante escribir guiones de radio y obras para el teatro Vaudeville.

Scola se autoretrata en sus comienzos en la revista y marca el punto de encuentro con Fellini y con Ruggero Maccari, con el que haría 70 guiones. Seguidamente da paso a ver la casa cinematográfica de Fellini, donde rodó sus grandes películas. Empieza el momento como director y un periodo donde se estrecharía su amistad, surgiendo la relación personal y profesional, compartiendo la pasión por dibujar, las caricaturas, las viñetas, contar historias con un trasfondo, similitudes de la vida, etc.

En este periodo, Scola escribe con éxito y Fellini empieza  a rodar sus primeras películas. Se muestra a Fellini como un enamorado de la vida y un interesado por las historias que se esconden detrás de las personas y su condición. A Fellini le interesaban las vivencias reales, de carne y hueso, sin dudar en verlas y vivirlas de forma empírica. Scola muestra un momento en el que los dos van a un lugar frecuentado por prostitutas, generándose una charla con una de ellas, en la que Fellini extraía inspiración y realidad.

Fellini empieza a ser conocido y la gente acude a las salas de cine a ver sus películas. Surge la figura del actor Marcello Mastroianni como icono del cine italiano, apareciendo en algunas de sus películas, al igual que en otras de Ettore Scola. El reconocimiento le llegaría pronto, ganando numerosos premios, entre ellos, varios premios Óscar a la mejor película extranjera. Finalmente, Federico Fellini moriría en 1996, siendo despedido y homenajeado en Roma por numeras personas y seguidores del director.