Robert Longo

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Obra

En la obra de Robert Longo confluyen una depurada ejecución y la grandiosidad visual de la representación de una idea. Robert Longo ha producido algunas de las obras de arte más ambiciosas de hoy en día, ambiciosas en el buen sentido de la palabra. Posee una innegable virtuosidad técnica en la que la forma y el contenido se manifiestan de un modo efectivo.


Untitled (Black Pipe) , 2002.Tongue to the Heart, 1984.


El discurso de su obra no se dirige exclusivamente a la cultura norteamericana, de la que por otro lado es un crítico espejo, sino que reflexiona con decisión sobre la misión del arte en la cultura de hoy, y sobre todo, en el desarrollo de un proyecto que es una visión de la existencia en la era del agnosticismo. Aunque en su trabajo podemos comprobar la representación de la figura humana, sus personajes no se corresponden con individuos ni con historias personales, sino que funcionan como símbolos abstractos o "logos" como los denomina él mismo.


Longo califica su obra como eminentemente pública a diferencia de una actividad privada. "Yo hago arte para el público, intento hacer un trabajo que vaya más allá de los simples momentos privados". El eclecticismo de su producción artística, que toca gran variedad de técnicas y que se manifiesta también en películas, música, vídeos, performance y teatro, se debe a su interés por incidir de una manera rápida y directa en nuestra cultura, a través de los medios de difusión de masas. 


Untitled (Man in the Spotlight) , 1986.Russian Bomb/Semipalatinsk, 2003.Dancing Couple , 1996.


Para Longo la actitud del artista contemporáneo debe alejarse de la idea del creador aislado del mundo en su estudio. Así, él aporta una concepción sobre el perfil del artista actual; un individuo receptor de las actividades que se desarrollan en nuestro mundo. El intérprete de los ideales y valores de la cultura contemporánea que se reflejan a través de la obra de arte en el público. 


Longo ha expresado interés por el tema de los valores humanos y contribuye a manifestar las presiones de la sociedad sobre el individuo y su forma de vida. En cierto modo para Longo el artista tiene una responsabilidad muy clara como agente cultural de primer orden.


Los protagonistas de sus obras representan sujetos expuestos a fuerzas y a tensas condiciones sociales. Por otro lado, sus objetos también representan la iconografía de un cierto barbarismo cultural: de alguna manera, su obra tiene algo de apocalíptico. Se considera a sí mismo como un artista abstracto de representaciones figurativas de nuestra cultura. 


En su trabajo se respira monumentalidad, el engrandecimiento del individuo y ciertos elementos de exaltación que se debaten entre lo emocional y el dramatismo. Su obra se vincula en la última tradición romántica y su compromiso histórico en buscar la verdad de la cultura a través de visiones individuales. Él mismo, asiente sobre este punto considerando su trabajo "trágicamente romántico". La idea del "poder" en términos generales y la reflexión sobre ésta es una constante en toda su obra. En su perfil como artista plástico él mismo se define básicamente como dibujante y escultor.