Álava: escenario artístico contemporáneo

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El siglo XVIII. La Plaza Nueva y los Arquillos

En la segunda mitad del siglo XVIII se vuelve a vivir un período de bonanza económica, un momento de crecimiento que se vio también favorecido gracias a la creación en 1764 de la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País y su labor impulsora.

En 1781 se decide ampliar la ciudad hacia el sur y crear una Plaza Mayor. Se trata de la obra arquitectónica más importante del siglo XVIII. El arquitecto que la realiza es Justo Antonio de Olaguíbel, y traza un cuadrado perfecto, en uno de cuyos lados se ubica la Casa Consistorial, y en los otros tres, domicilios particulares. Esta plaza sería el centro elegante de la ciudad y a la vez, escenario para la celebración de corridas de toros y otras fiestas. Popularmente se conocía como Plaza Nueva, en contraposición a la Plaza Vieja.

Esta nueva edificación quedaba aislada del contexto urbano, y necesitaba un acceso adecuado. Además, para unir la plaza con la ciudad medieval había que salvar el fuerte desnivel con la colina. Olaguíbel solucionó este problema construyendo una obra escalonada, Los Arquillos, consistente en una calle elevada bajo pórticos que el arquitecto realizó en dos tramos: los Arquillos del juicio y los Arquillos del Ala.

En el libro de Thomas Roscoe, con grabados de David Roberts, The Tourist in Spain: Biscay and the Castiles, publicado en 1837 por Lloyd, R., se puede observar la Plaza de la Virgen Blanca en el año 1833, reducida al tamaño que tiene en la actualidad, debido a la construcción de la Plaza Nueva. Esta vista también aparece en un grabado de 1846 en el libro de Francisco de Paula Mellado, Recuerdos de un viage por España: tomo primero: Castilla, Leon, Oviedo, Provincias Vascongadas, Asturias, Galicia, Navarra, publicado en 1862.

Bligh Barker y Sydney Crocker, Sketches from the basque provinces of Spain, illustrative of the character and costume of the basques and the scenery of the northern provinces, publicado por T. Mclean, 26 Haymarket, en Londres en 1839, muestra la Plaza Nueva y la Casa Consistorial, esta última, con más detalle representada en el Tomo I de España pintoresca, artística, monumental, literaria y de costumbres, publicado en la imprenta de Vicente Garcia Torres, en Mexico en 1843. 

Gustave Doré, en su ya mencionado Le Tour du monde: nouveau journal des voyages XXV, también incluye un grabado de la Plaza Nueva, tal y como él la conoció en 1862. Y el pintor Juan Ángel Sáez reproduce una vista de la Casa Consistorial desde el lado opuesto de la Plaza Nueva, bajo los arcos que la conforman.

Este nuevo espacio vitoriano se convierte en el centro de la ciudad, y servirá, en numerosas ocasiones, de escenario y motivo para el arte de los siglos posteriores. Tras varios cambios de nombre a lo largo de la historia, la plaza que diseñó Olaguíbel se conoce en la actualidad como Plaza de España, aunque popularmente nunca ha dejado de utilizarse el nombre de Plaza Nueva. C. Sáenz de Tejada tiene dos pinturas en las que evoca el ambiente de la plaza en el siglo XIX, Mercado en la Plaza Nueva de Vitoria (1950) y Vitoria 1850 (1952). Más actual es la obra de Angel Benito Gastañaga, Vitoria romántica, tarde de fiesta (1996), donde representa las corridas de toros que se celebraban en la plaza, y Terraza en la Plaza Nueva (2011), de Patxi Ortiz. En la Plaza de España se rodaron escenas del largometraje Fiesta (1995), de Pierre Boutron, y del corto El hombre ubícuo (2001), de Eduardo Bajo Ulloa. También se reconoce este lugar en los videoclips de Edgardo Monserrat Hasta que digas mi nombre (2005) y Iosu Bravo Vente conmigo (2005).


 

 

En la Plaza de España se encuentra el Ayuntamiento, en cuyo interior también se rodó la película Fiesta. Los fotógrafos Pilar Albajar y Antonio Altarriba reproducen este edificio en el fotomontaje titulado Ayuntamiento de las nubes (2007).

La zona de los Arquillos es otra de las localizaciones de la mencionada película Fiesta, aunque anteriormente, en 1964 este lugar ya aparecía en el filme Y llegó el día de la venganza, dirigida por Fred Zinnemann y protagonizada por Gregory Peck, Anthony Quinn y Omar Sharif. Años más tarde se rodarían allí escenas para Trío de ases: el secreto de la Atlántida (2008), dirigida por Joseba Vázquez, los cortos Akixo (1988), de Juanma Bajo Ulloa, y Premonición (2005),  y los videoclips de Patricia Manterola Si te besara (2003), y los anteriormente citados de Edgardo Monserrat y Iosu Bravo. En pintura, los vemos en Torres y Los Arquillos nevados (1960) de Jesús Apellaniz, una serigrafía de Miguel González de San Román, y en la serie Vitoria romántica de Ángel Benito Gastañaga la ciudad viva (1996).