Álava: escenario artístico contemporáneo

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A. Donnay - Fuentecilla de Lermanda (Álava)

Autor: Alfredo Donnay Gómez Iriarte del Val

Fuentecilla de Lermanda (Alava)

Fuentecilla de Lermanda
por tanta gente ignorada
que entre centenarias piedras
ocultas tu linfa clara,
resguardada de los vientos
en la pequeña hondonada.

Cuando yo te conocí,
eras bella y bien cuidada
y hoy te miro sucia y fea
como tumba abandonada,
y en ti crecen los matujos
y abundante yerba mala,
donde algunas lagartijas
van a ocultarse asustadas.

Sólo tu pobre cañuco
sigue derramando plata
incesante noche y día
sobre las verdes berrañas
y sigue sonando alegre
la bella canción del agua.

¿Desde qué lejano monte,
desde qué profunda entraña
de la tierra; desde cuándo
llega a ti el agua tan clara,
pura, fresca y cristalina
que da alegría mirarla?

Cuántas veces, fuentecilla,
sitibundo a ti llegaba
tras de mis largos paseos
a refrescarme en tus aguas,
dejando a mi fantasía
que libre y feliz volara
a regiones del ensueño
y mil quimeras forjara,
y otras muchísimas veces
en ti mi rostro lavaba
llegando desde el molino
al despuntar la mañana
con mi fiel amigo “Tony”
que siempre me acompañaba,
en mis largas correrías
por la florida llanada.

A tu vera estoy sentado
oyendo el rumor del agua
y mirando con tristeza
lo que alegre antes miraba:
el que fue viejo molino,
hoy ya, convertido en nada,
y medito mientras miro
en cómo los años pasan,
llevándose poco a poco
ilusiones y esperanzas…

Adiós, fuentecilla humilde,

escondida en la llanada;
yo volveré muchas veces
a beber de tu rica agua,
y a sentarme en tus orillas,
fuentecilla de Lermanda.
 

La cancioncilla está dedicada a la Fuente de Lermanda, obra de Figueira, que a su vez recuerda al viejo molino de Legardaguchi en Lermanda. Parte de la fuente está conformada por la rueda del molino ya desaparido. Una vez más, Donnay ensalza lugares y detalles de la llanada alavesa.