Guernica de Picasso: historia, memoria e interpretaciones

  

La presencia de Federico García Lorca en el Pabellón del 37 es probablemente la más emotiva de todas por la rotunda evocación de su ausencia. El poeta fue asesinado en Granada el 19 de agosto de 1936 provocando una brutal conmoción entre los intelectuales españoles y la comunidad internacional. Federico García Lorca era el poeta español de mayor prestigio y reconocimento dentro y fuera de nuestras fronteras. En la planta baja del pabellón, justo enfrente del Guernica, se colocó una vitrina dedicada al poeta, en ella había una gran foto en la que se leía: Federico García Lorca. Poeté fusillé a Grenade (Poeta fusilado en Granada). Bajo la imagen de Lorca se colocaron ediciones de Llanto por Ignacio Sánchez Mejías y Romancero General de la Guerra Civil de España. En el centro de la vitrina se anunciaban los grabados de Picasso: Sueño y mentira de Franco (1937) con el poema del malagueño que acompañaba su obra gráfica. Los dos andaluces más internacionales estaban presentes en el pabellón español de la exposición del 37. [1]

Romance de la Guardia Civil (fragmento)

Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas
.

Federico García Lorca. Romancero Gitano (1928).

 

[1] El lugar que ocupó la vitrina donde se dedicó este espacio a la denuncia del asesinato de Federico García Lorca iba en un principio destinado a albergar una obra de Salvador Dalí. Las diferencias entre el Director General de Bellas Artes (Josep Renau) y Dalí dieron lugar a que el artista catalán no estuviera presente en el Pabellón de la República.