Se encuentra usted aquí

La película

Adaptación cinematográfica que Louis Malle llevó a cabo de la novela corta de Pierre Drieu La Rochelle Le feu follet (1931). La Rochelle se inspiró en el suicidio de su amigo el poeta dadaísta Jacques Rigaut, quien decidió acabar con su vida disparándose directamente al corazón. Drieu, que llegó a colaborar con los nazis en la ocupación de Francia durante la Segunda Guerra Mundial, también se suicidó. En el año 2011, el realizador noruego Joachim Trier adaptó nuevamente la novela en Oslo, 31 de agosto.

Malle cuidó todos los detalles para esta grabación. La película está rodada en blanco y negro con lo que se resalta la sobriedad y elegancia. Louis Malle comenzó el rodaje de El fuego fatuo en color pero el resultado no le satisfizo y probó con el blanco y negro. El actor protagonista, Ronet, perdió 20 kilos para empobrecer su aspecto y dar imagen de depresivo, angustiado, desencantado, ...

La acción tiene lugar en París y Versalles a lo largo de 48 horas. Es la crónica de una muerte anunciada. Alain Leroy, el protagonista de la película, es un hombre que, después de haber exprimido la vida durante su juventud, es consciente de que la sociedad está llena de frivolidades, engaños, mentiras y ante su incapacidad para integrarse y adaptarse al mundo decide poner punto y final. 

La película

El fuego fatuo comienza con una pareja en una habitación de hotel. Poco a poco, de sus conversaciones, empezamos a obtener información. Él es Alain Leroy. Ella es Lydia, amante de Alain y amiga de Dorothy, la mujer de Alain. Lydia ha viajado desde Estados Unidos para visitar a Alain, que se encuentra internado en un sanatorio de Versalles para tratar su alcoholismo crónico. Ya se nos muestra un Alain vacío, abatido, triste.  

 

 

Lydia reconoce su amor por Alain y le insta al divorcio, intenta persuadirle y convencerle de su definitiva recuperación. Pero Alain no quiere regresar ni a París ni a Nueva York. Parece que su único refugio es el sanatorio. La despedida es muy dura. Lydia le dice: "Te abandono ante tu peor enemigo, tú mismo". Alain le responde: "No puedes hacer nada por mí. Es demasiado tarde".  

 

 

 

El segundo tramo de la película nos traslada al sanatorio del Dr. La Barbinais. Allí Alain parece encontrar cierto sosiego en el aburrimiento de su vida cotidiana. Conocemos, muy por encima, al resto de residentes de la clínica y la habitación de Alain con sus pertenencias: libros, recortes de prensa, fotografías de su mujer, ... 

Alain está solo en su habitación, hace continuas modificaciones en una carta, examina una pistola que saca de un maletín. Y de repente entra en su habitación el doctor La Barbinais. Le insiste en que está curado y que debe recuperar su vida. Pero Alain no se siente capacitado para enfrentarse a la vida. El doctor intenta animarle: "Alain, la vida es algo bueno", pero Alain ya lo tiene decidido. En el espejo de su habitación hay puesta una fecha límite: 23 de julio. 

Alain lleva tres años sin ir a París y decide volver para ver a sus amistades antes de suicidarse. Lo primero que hace es entrar en el hotel en el que se solía hospedar. El camarero del bar le sirve la bebida que siempre tomaba, pero estaba vez no la tacará. Tras hacer unas llamadas, su primer reencuentro será con el que fuera su amigo íntimo, Dubourg. Este se ha casado, tiene dos hijos y está centrado en su trabajo. Alain Leroy le ve como un nuevo burgués acomodado mientras que, para Dubourg, Alain se niega a madurar, a ser adulto.

Tras Dubourg, se encuentra con una amiga pintora, que vive con otros artistas. A esta le sorprende su actual imagen y los artistas tildan a Alain, a sus espaldas, de fracasado. En un antiguo café se encuentra con unos antiguos camaradas y es recae en la bebida. En el café, es reconocido por unos hombres que recuerdan anécdotas de él. Así descubrimos del gran éxito que tenía antes. Consigue salir de ahí y comienza a deambular por París, a punto está de que le atropelle un coche. Su aspecto va empeorando conforme avanza la película. 

La película se va haciendo cada vez más asfixiante por el estado de Alain, por la lluvia,... Practicamente perdido, llega a una casa de alto nivel adquisitivo para cenar con un grupo. Se trata de la casa de Solange, antigua amante. Alain se muestra agotado, frágil y angustiado. Durante la cena se ríen de él, pero Alain también ridiculiza la vida que llevan ellos, una vida burguesa. Tras volver a beber, Alain abandona la casa.

Alain abandona la cena con un joven, que en cierto modo es una representación de su juventud.