El libro, testimonio cultural

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El libro y la imprenta manual

El libro impreso constituye un paso más en la historia de la forma del libro. La historia moderna sería inconcebible sin la invención de la imprenta ya que su uso cambió por completo la cultura occidental y posteriormente, la historia del mundo.

Aproximadamente en el año 1440 en Estrasburgo Johannes Gensfleich Gutenberg creó la imprenta moderna. Nos encontramos con una revolución. Hasta ahora los libros, se preservaban y difundían realizando copias manuscritas que en la mayoría de las ocasiones eran realizadas por monjes. La Iglesia tenía total control sobre los textos publicados y quienes lo leían. El 90% del pueblo era analfabeto.  Con la imprenta, el trabajo de copista se amplió y entraron en juego las empresas que manejaban las imprentas. Estas se regían por los temas que más se demandaban e imprimían por encargo. Una vez la Iglesia y las monarquías absolutas perdieron el poder de controlar absolutamente todo lo que se imprimía, la difusión de ideas contrarias al feudalismo y a la religión establecida corrieron por toda Europa. Revolucionó la cultura al ampliar el número de lectores potenciales al multiplicar el número de libros y reducir su coste, por lo que la alfabetización recibió un impulso enorme.

La imprenta revolucionó el libro como forma universal de comunicación al pasar del manuscrito al ejemplar múltiple, lo que permitió una difusión del conocimiento humano desconocido hasta la época. Hacia 1510 la mayor parte de los libros hechos en Europa eran ya impresos.  

Primeras aproximaciones o intentos

Ya en Roma hubo sellos que imprimían inscripciones sobre objetos de arcilla.
En China en el siglo II a.C., se inventó la xilografía, que consistía en rebajar en una plancha de madera las partes que iban a quedar en blanco (letras, figuras). Una vez grabada la madera, se entintaba y se aplicaba directamente sobre el papel o sobre trapos, utilizando una prensa plana.
Entre 1041 y 1048, Bi Sheng inventó en China, donde ya existía un tipo de papel de arroz, el primer sistema de imprenta de tipos móviles, a base de complejas piezas de porcelana en las que se tallaban los caracteres chinos.


La xilografía llega a Europa en la Alta Edad Media. Al principio se usó para publicar panfletos publicitarios o políticos, etiquetas y trabajos de pocas hojas. Se trabajaba el texto en hueco sobre una tablilla de madera, incluyendo los dibujos. Una vez confeccionada, se acoplaba a una mesa de trabajo, también de madera, y se impregnaban de tinta negra, azul o roja. Después se aplicaba el papel y con un rodillo se fijaba la tinta. El desgaste de la madera era considerable por lo que no se podían hacer muchas copias con el mismo molde. Los primeros libros que se imprimieron con esta técnica en Europa son del siglo XV. No superaban las cincuenta páginas y se imprimían por una cara, las hojas se pegaban entre sí por la cara no impresa de manera que parecía impreso por las dos caras. Pero se trataba de una técnica lenta y laboriosa, que no podía satisfacer la importante demanda de libros.

 

 

 

 

El primer libro xilográfico europeo es la denominada Biblia Pauperum de 1462. En total, en Europa, el número de libros impresos con esta técnica apenas superó la treintena de títulos. Más información en la Biblioteca Digital Mundial

 

 

 

 

 

Libro tipográfico

Aunque como se ha comentado el primer sistema de imprenta de tipos móviles apareció en China ya en el siglo XI, la imprenta moderna se creó a mediados del siglo XV en Europa Central.  Era un sistema que se intentaba materializar en distintas partes de Europa desde hacía tiempo porque la xilografía no podía satisfacer la demanda de libros.
Parece que aproximadamente en el año 1440 en Estrasburgo, Johannes Gensfleich Gutenberg creó la imprenta moderna a partir de la adaptación de una prensa de uvas renana y utilizando tipos móviles de plomo. Los tipos móviles o letras sueltas constituían las imágenes a imprimir, se combinaban para formar palabras y podían reutilizarse para componer otros textos.

Gutenberg estuvo trabajando en su invento durante años en el más absoluto secreto. Incluso se cree que vendía libros impresos por manuscritos, cobrándolos más caros. Pero la difusión de la imprenta fue muy rápida por toda Europa, sobre todo, gracias a tipógrafos ambulantes que, desde Alemania, llevaron el invento a diferentes lugares.

 

Entre 1454 y 1456 realizó la Biblia de las 42 líneas, primera obra completa realizada con esta nueva técnica. Más información en la Biblioteca Digital Mundial.

 

 

 

 

 

 

Los incunables

Se considera incunable a cualquier libro impreso con tipos móviles realizado entre el año de invención de la imprenta y el año 1500 incluido. En los países donde la imprenta se introdujo más tarde el periodo incunable llega hasta el 1550.

Estos primeros libros impresos responden a unas características formales muy similares al libro manuscrito debido a que este fue el único referente que había. Le imitaba en tamaño, formato, encuadernación, etc.


El primer libro impreso se caracterizó por:

  •  Formato grande.
  •  Generalmente carecía de portada. Al final del volumen se colocaban los datos de impresión: quien imprimía, lugar y fecha.
  •  Ilustraciones: Se dejaban espacios en blanco para iniciales, orlas y epígrafes que luego rellenaban quienes ilustraban.
  • Se numeraban las hojas pero no las páginas. En los pliegos se ponían asteriscos o letras correlativas para facilitar el trabajo de la encuadernación.
  •  Falta de signos de puntuación.
  • Uso exagerado de abreviaturas.
  • Falta de división del texto, ya que no solía haber capítulos.
  • Se utilizaba la letra gótica para los libros religiosos y la letra romana para los clásicos.
  • Se adoptó definitivamente el papel.
  • Se protegía con tapas de madera revestidas de piel o tejidos valiosos, y adornadas con ornamentos de hierro.

 

En cuanto a las temática de estos libros, la mayoría eran de tipo litúrgico y eclesiástico (misales, breviarios, diurnales, etc.).  También se imprimieron las primeras biblias en lengua vulgar y las principales obras medievales de san Agustín, san Alberto el Magno, san Buenaventura, san Bernardo, etc.

 

 

Meditationes seu Contemplationes devotissimae de Juan de Torquemada que salió de las prensas de Ulrich Han el 31 de diciembre de 1467. Más información en la Biblioteca Nacional de España

 

 

 

 

 

 

Sinodal de Aguilafuente. Recoge las normas para la vida de los clérigos establecidas en el sínodo celebrado en Aguilafuente (Segovia) entre el 1 y el 10 de junio de 1472. Más información en la página web de la Catedral de Segovia

 

 

 

 

 

 

Hypnerotomachia Poliphili está impresa en el taller de Aldo Manuzio en 1499. Más información en la Biblioteca Nacional de España

Se trata de una visión medieval, un poema alegórico de carácter enciclopédico con gran cantidad de conocimientos arquitectónicos, arqueológicos, científicos y de todo tipo.