El libro, testimonio cultural

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Historia del libro

 

La comunicación humana comenzó a desarrollarse desde los primeros tiempos a partir de formas gestuales y orales. Pero para que se inventara la escritura, debieron darse una serie de condiciones.  La más importante fue el asentamiento del ser humano, es decir, tuvo que pasar del nomadismo al sedentarismo, a la agricultura y a la domesticación de animales. La necesidad de intercambiar y almacenar productos complicó la estructura social y el sistema de comunicación debió también adaptarse y evolucionar.
La escritura fue el instrumento que mejoró la comunicación que a su vez propició la invención del libro escrito. Antes de la creación de la escritura, se utilizó otras formas para conservar y transmitir mensajes, como las pinturas rupestres, los monumentos pétreos o distintos métodos nemotécnicos.
El libro puede considerarse como uno de los grandes inventos. Ha permitido conservar y difundir la historia, la cultura, la ciencia, la filosofía… Ha facilitado el intercambio de información y ha permitido desarrollar la comunicación entre las personas.
La forma material del libro se ha ido adaptando a las características de las nuevas situaciones sociales y de las civilizaciones, de acuerdo con las diversas necesidades de información, los materiales disponibles, el avance de la ciencia y de la tecnología. La evolución de la escritura y de los soportes que se han ido utilizando nos van a ir dando la historia del libro: