El libro, testimonio cultural

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Tablillas de arcilla

 

Para llegar a los primeros libros fijados en un soporte material tenemos que remontarnos a Mesopotamia. Surgen las primeras grandes sociedades urbanas con todo lo que conlleva: necesidad de defenderse, de abastecerse de mercancías, de legislar, de fijar unas normas,… Con estas actividades se crea una gran cantidad de datos, de información y aparece la necesidad de confiar todos estos datos –al menos los administrativos y legislativos–  a soportes físicos externos para preservarlos.   

 

 

ESCRITURA CUNEIFORME

Hacia el IV milenio a. C surge el primer sistema de escritura, la escritura cuneiforme, por su forma de trazos triangulares. La escritura se realizaba grabando en moldes mojados de arcilla, en forma de placas, con la punta de una caña hueca, que producía marcas en forma de cuña. Una vez secas, las placas eran muy duras y por eso todavía subsisten. Las formas de las tablillas fueron variando y diversificándose con el tiempo.

 

MATERIALES

Aunque las tablillas de arcilla eran las más habituales, porque esta materia abundaba en Mesopotamia, también se usaron otros materiales dependiendo de la importancia de los documentos como madera, marfil o diferentes metales. Las inscripciones reales se grababan en materiales más duros y resistentes, como el mármol o la diorita.

TEXTOS

Los antiguos escribas no escribían exclusivamente, también leían. Los escritos se caracterizaban por su brevedad, su escasa circulación y anónimos. Trataban preferentemente temas administrativos y económicos. Aunque también había textos épicos, jurídicos, religiosos, sobre astronomía, medicina y matemáticas.
Las cartas fueron los textos más abundantes. Las cartas no se limitaban únicamente a aquellas oficiales, también estaban las que enviaban entre sí quienes comerciaban, mercaderes, navieros y transportistas de la zona. Además de los comunicados oficiales y los acuerdos comerciales, también se redactaban cartas personales, e incluso íntimas. En cuanto a los textos que podemos considerar como literatura recogían historias morales, mitos o aventuras épicas de reyes legendarios. Eran historias ya difundidas con anterioridad de forma oral. 

 

Entre los textos épicos tenemos el Poema de Gilgamesh, una narración en verso sobre las peripecias de este legendario gobernante de Uruk y su búsqueda de la inmortalidad. Se exalta el amor, la amistad y la debilidad de la persona frente a los dioses. Es la obra épica más antigua conocida. La versión más completa que se conserva aparece en un conjunto de doce tabletas de arcilla pertenecientes a la biblioteca del siglo VII a. C. del rey asirio Asurbanipal. Las once primeras tabletas narran la Epopeya de Gilgamesh, y la duodécima contiene un poema independiente sobre la bajada de Enkidu, un hombre salvaje destinado a enfrentarse a Gilgamesh, a los infiernos.

 

 

 

Un ejemplo de documento oficial grabado en diorita lo tenemos en el Código de Hammurabi creado hacia el 1750 a. C. Es el código más importante de la Antigüedad. Consta de 300 artículos en los que se regulan los derechos y los deberes de las personas. Ha sido estudiado desde múltiples perspectivas. Es un código penal, comercial, civil,… Se encuentra en el Museo de Louvre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LAS BIBLIOTECAS
Las primeras acumulaciones de estas tablillas dieron lugar a las bibliotecas más antiguas. Las más famosas de esta época fueron las de Ebla y los templos de Babilonia y Nínive (S. VII a. C.).  Los documentos se apilaban en recipientes de barro como tinajas, en estanterías  de madera o en cesta de mimbres.
En los cantos de las tablillas se grababan datos significativos con el que indicar qué contenían. Podríamos decir que nos encontramos ante el primer sistema de ordenar o de clasificar en un archivo. 
El monarca asirio Aššur-bāni-apli (Asurbanipal, 668-627 a.C.) poseía una biblioteca impresionante en Nínive, que contenía alrededor de 30.000 tabletas clasificadas por género. En la actualidad, este repositorio, que está conservado principalmente en el Museo Británico, es la más rica fuente documental para comprender las culturas de Súmer, Babilonia y Asiria.

 

Con el paso del tiempo, el material utilizado para escribir fue cambiando, de las tablillas se pasó al papiro y después al pergamino lo que llevó a la segunda forma del libro, el rollo. El rollo papiro se impuso en todo el ámbito mediterráneo, especialmente gracias a su adopción por Grecia hacia el siglo VII a.C, por los estados helenísticos orientales después, y por Roma. El papiro tenía la ventaja de que era un soporte más ligero que la arcilla y por lo tanto más fácil de transportar.